Funcionarios del Tribunal de Cuentas con ingresos superiores a los 10.000 dólares

DESTACADOS 04/07/2015
Mientras siguen las protestas de trabajadores del Tribunal de Cuentas, que reclaman reivindicaciones laborales ajustadas a elementales derechos, las autoridades del área viven acomodados a ingresos que orillan los 100.000 pesos mensuales. Los empleados dicen que los aprietes y el trato discriminatorio es moneda corriente. En lo que va del año ingresaron, 17 personas a la planta jornalizada y fueron acomodados en una categoría que a cualquiera le demanda diez años conseguirla.
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García del Villar, Nieves y Salcedo, tras una búsqueda fotográfica mucho más emparentado con lo arqueológico que con lo periodístico.

Desde el mes de junio, integrantes de la seccional local de la Asociación del Personal de Trabajadores del Tribunal de Cuentas de la República Argentina (APETCRA) se manifiestan pidiendo mejoras en las condiciones de trabajo, ahora con un acampe sobre la vereda del edificio donde funciona el organismo, sobre Belgrano, a pocos metros de su intersección con Pringles. “Queremos evitar roces con la gente; pedimos que se solucionen cuestiones respecto de las licencias médicas”, dijo Feliciano Duarte, titular del gremio que agrupa a los empleados de la repartición.
“Tratamos que el tribunal tome conciencia del grado de conflicto en el que estamos”, dijo, tras lo cual se explayó: “El 24 de junio presentamos una nota al Tribunal de Cuentas por la cuestión de los compañeros con licencias médicas. Hay problemas para las licencias que superan los 60 días y hay empleados que deben venir por la fuerza”, detalló.
“Debe seguir viniendo a trabajar, si le pasa algo, no sabemos quién se hará responsable”, sostuvo, al ejemplificar el caso de un compañero de trabajo.
“Tenemos tres trabajadores en esta situación. No se utiliza este beneficio abusando de él”, advirtió en respuesta a quienes consideran que esa conducta es frecuente.
“Hay muchas otras cuestiones que forman parte de nuestra lucha, entre ellas la necesidad de terminar con los aprietes, el trato discriminatorio y, por supuesto lo de ahora: que nuestros compañeros con historia clínica puedan seguir percibiendo la asistencia social, al igual que las compañeras con licencia por maternidad”, amplió el sindicalista.
La asistencia social es un beneficio normado que permite a los empleados del Tribunal de Cuentas trabajar un máximo de 20 horas por mes y a razón de 60 minutos por día, para acceder a un monto que orilla los 3.500 pesos mensuales.
Las trabas impuestas por las autoridades para que empleados bajo determinadas condiciones pierdan este incentivo son importantes, pero suenan a discriminatorias, ya que de los casi 140 empleados los casos de licencias por enfermedad o embarazo, no alcanzan al 2% de esa población, según datos extraoficiales surgidos del área Personal del organismo.
En medio de todo esto, acaban de incorporarse a la planta de jornalizados 11 nuevos trabajadores que se suman a los 6 que lo hicieron en marzo de este año. “No nos oponemos a que se generen más puestos laborales; pero es injusto que arranquen con la categoría 22, cuando entre nosotros hay compañeros que debieron sacrificarse muchísimos años para alcanzar ese grado. Es indignante como se burla la carrera administrativa”, reveló.

CASI 10.000 DOLARES
Por mandato constitucional, el Tribunal de Cuentas ejerce el control externo de la gestión económico-financiero-patrimonial de la hacienda pública provincial y municipal. Y, en ese rol, tiene facultades para aprobar o desaprobar las cuentas de percepción e inversión de los fondos públicos que administren los encargados del manejo económico del Estado.
El organismo es conducido por un cuerpo colegiado integrado por un presidente y dos vocales. El abogado Luis Ángel Nieves (resolución legislativa 458 del 27 de mayo de 1987ejerce la conducción del área, mientras que los contadores Blanca Salcedo (ingresó por resolución legislativa 894 del 12 de octubre de 1995, por renuncia de Pedro Ortiz) y José Luis García del Villar (resolución legislativa 799 del 7 de noviembre de 1991) completan el esquema. De comparar el valor de la moneda norteamericana con el peso argentino, se determina que cada uno de los miembros de la máxima conducción del Tribunal de Cuentas gana una cifra que apenas sobrepasa el monto que apunta el subtítulo.
Entre sueldo y gastos protocolares cada uno de los tres colegiados obtiene 59.600 pesos; por combustible 5.000; gastos por el uso de telefonía 3.000; caja chica 6.000; por comisión 25.000. Todo esto totaliza 98.000 pesos. Además hay que tener en cuenta que acaban de pedir una ampliación del cupo combustibles y que lo de la caja chica es un valor semanal. Y como si todo esto fuera poco, el monto destinado a las comisiones por viajes es una referencia numérica utilizada sólo para establecer la suma de los gastos mensuales, ya que se trata del ejemplo mínimo. Son frecuentes los casos de más de una o dos comisiones mensuales.
“En promedio, cada uno de los vocales falta de cinco a diez días por mes”, reveló un empleado que audita la marcha de los recursos humanos del tribunal que conduce Luis Ángel Nieves desde 1987.
En noviembre de 2012, el Tribunal de Cuentas celebró sus 50 años de existencia y durante un acto organizado para evocar el acontecimiento, Nievas dijo que se está colaborando con el Gobierno provincial en la implementación de todos los sistemas que fueran necesarios para "hacer de la administración pública algo muy transparente".
Consultado sobre si se detectó algún tipo de irregularidades gracias al uso de estas herramientas, dijo que "siempre se detectan cosas", pero que no pueden denominarse con ese término. Tomamos muestras mensuales de todo lo que se va haciendo en cada organismo y en forma permanente se labran actas de aquello que está mal, que no está bien encaminado; y el funcionario tiene tiempo hasta el cierre del ejercicio de corregirlas", explicó.
Sin embargo, aclaró que “el balance general es bueno y que no recuerda haber tenido que recurrir a la justicia en ningún caso, ni con organismos ni con municipios, algo que sí había pasado años anteriores”. En buen español: los municipios, las comisiones de fomento, los concejos deliberantes, los entes descentralizados y los dependientes del Poder Ejecutivo provincial utilizaron todos los fondos trazados por el presupuesto en la forma prevista no registrándose desvíos de ningún tipo ni malversación alguna. Sólo “graves irregularidades” que siempre fueron salvadas a tiempo, para evitar la correspondiente presentación ante el procurador general del Superior Tribunal de Justicia.

MUCHO TRABAJO
El Tribunal de Cuentas le adeuda a Nieves, Salcedo y García del Villar 1.131 días en concepto de jornadas trabajadas durante las dos ferias anuales fijadas por la ley orgánica que regula la marcha del organismo.
El presidente tiene reunido al 30 de abril de este año un total de 278 días; Salcedo 43 y García del Villar 810.
Entre varios sindicalistas y empelados consultados sobre este escenario la respuesta fue contundente: no existen razones operativas para que ninguno de ellos no se tomen sus vacaciones durante las ferias de invierno o la estival, entre enero y febrero.
Entonces, ¿por qué se da esta situación? “No lo puedo asegurar, pero es probable que pidan el pago de los días trabajados. Por ley no se pueden acumular más de 60 días; si algún empleado alcanza esa cantidad, de inmediato le obligan a tomarte las vacaciones”, reveló un trabajador, mientras participaba del acampe frente al edificio donde funciona el tribunal.
“Es un hecho que el gallego García del Villar está a punto de jubilarse; él tiene más de dos años de días trabajados, por lo que acá se conjetura que pedirá el pago de los 810 días adeudados”, evaluó.
Eso sí, los tres mantienen un riguroso anonimato público sobre sus figuras. En ninguno de los tres buscadores de Internet utilizados por este periodista para verles los rostros a los funcionarios, fue posible encontrar una fotografía. Tampoco en el amplísimo archivo oficial concentrado, a los largo de 12 años de vínculos. Todo un récord.

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