Asignación Universal por Hijo: seis años con logros y objetivos mayores

DESTACADOS 06/07/2015
Se cumplen seis años de su puesta en marcha en 2009 durante la peor etapa de la crisis financiera y económica internacional y, desde entonces, empuja: sentó un piso de ingreso para las familias de 3.524.924 niños y para 81.060 embarazadas, y redefinió las prioridades en las políticas públicas de la infancia.
Impactó en varios frentes: multiplicó el consumo y mejoró el acceso a la salud y a la educación, pero también cambió el día a día de los beneficiarios que accedieron a cierta planificación de la economía hogareña, empoderó a las mujeres en el hogar y hasta generó nuevas pautas de recreación. Se abrió así un abanico de oportunidades para potenciar los primeros logros y, a la vez, un debate político e ideológico sobre cómo y en qué dirección avanzar para mejorar la justicia distributiva.
El Estado, que tomó la posta como nivelador de inequidades, tiene ahora el desafío de encarar los ajustes para consolidar un nuevo paradigma. “Las conquistas sociales son parte de un proceso histórico y deben ser entendidas como un 'blanco móvil' para promover cada vez más el desarrollo humano. En los '90 no estaba garantizado el piso de ingreso y eso impedía que los planes sociales tuvieran un impacto real. Con el piso de la AUH, se pueden motorizar otras políticas públicas para multiplicar el impacto", apunta Roxana Mazzola, politóloga y autora de Nuevo Paradigma. La Asignación Universal por Hijo en la Argentina.
Para conocer las fortalezas, debilidades y las oportunidades a futuro, la ANSES encaró una evaluación de impacto dirigida por el Dr. Bernardo Kliksberg.
Es la primera vez que se hace un estudio nacional de esta envergadura y se respetaron con rigurosidad todos criterios metodológicos de un abordaje cuasi experimental, sobre el estudio de 3500 casos en todo el país. El cuestionario utilizado, además de relevar distintas dimensiones de los beneficiarios y su hogar, permitirá conocer tendencias sobre la reproducción intergeneracional de la pobreza.
A seis años de su puesta en marcha la AUH pasó al centro de la escena y se instaló en la agenda electoral. Políticamente correctos, varios opositores prometieron una ley para garantizarla y cuestionaron el monto del beneficio. Los desafíos de cara al futuro, sin embargo, parecen ser más amplios y complejos.

GARANTIZAR EL DERECHO
AL CUIDADO EN LA NIÑEZ
La Argentina tiene cobertura casi universal de la escolaridad de nivel primario, pero la educación inicial presenta lagunas: el segmento más pobre es el que menor acceso tiene a los jardines o a las salas maternales.
La AUH debería apuntar a cumplir con el horizonte ambicioso que proponen la Unesco y los compromisos establecidos en la Cumbre Iberoamericana de los Derechos del Niño: garantizar la educación desde que un niño nace. El impacto es doble: por un lado, promueve la estimulación temprana que incidirá en el resto de la escolaridad, y además favorece el desarrollo laboral de las mujeres, que tienen a cargo un tercio de los hogares de la Argentina.

UN NUEVO MARCO LEGAL
En 2009, el decreto de creación de la AUH se integró al plexo normativo de la ley de asignaciones familiares. No es una medida aislada sino que es parte del sistema de seguridad social. Por la puerta de la ANSES ingresan los hijos de los trabajadores formales, pero también los hijos de los desocupados o de los trabajadores en negro. Ese marco legal, entonces, le dio a la AUH un fuerte componente igualitario.

MEJORAR EL ACCESO AL CRÉDITO
PARA SECTORES POPULARES
Un lavarropas, materiales de construcción o un par de zapatillas. Muchos beneficiarios aparecen en el Veraz por endeudarse con prestamistas usureros. La AUH garantiza un ingreso fijo y eso les permite acceder a un crédito para consumo, aunque las condiciones son voraces: sin regulación del Estado, exigen pocos requisitos y prestan dinero con un interés que llega hasta el 160 por ciento. Es decir, por un crédito de 10.000 pesos, el tomador debe pagar 26.000. "A medida que el Estado distribuye, el sector privado se acomoda para sacar ventaja. No hay que indignarse, es esperable porque existió siempre, pero es necesario que el Estado genere una respuesta para que no se diluya el efecto de la AUH", explica Roxana Mazzola y aclara que cuando se implementó la asignación aún no estaba garantizado el plato de comida y era difícil prever este tipo de escenarios.

INCREMENTO DEL 30 POR CIENTO
La presidenta Cristina Fernández anunció un aumento de 30% en las asignaciones Universal por Hijo (AUH), por Embarazo y para familiares de los asalariados que impacta en las 7.750.059 asignaciones que la Anses abona todos los meses. De esta forma, la AUH pasará a tener un valor de 837 pesos. Asimismo, comunicó el envío al Congreso de una ley para la actualización automática de estos beneficios sociales bajo la misma fórmula con la que se ajustan las jubilaciones, dos veces por año. La jefa de Estado justificó la medida “porque de esta manera el aumento se produce en forma automática y no está sujeto a que alguien quiera licuar este beneficio y con el tiempo pase a ser un recuerdo”.

DISTRIBUCIÓN JURISDICCIONAL
La provincia de Buenos Aires es el área con mayor número de asignaciones pagadas por mes. Suman 1.331.045, lo que equivale al 37,25 por ciento del total.
El segundo lugar corresponde a Córdoba, con 280.785, que implican un 7,86%, una proporción muy semejante a la que le adjudica la Ley de Coparticipación Federal.
Santa Fe se ubica a continuación, con 259.338 (7,25%), seguida por Mendoza, con 173.311 (4,85%); Tucumán, con 169.121 (4,73%); Chaco, con 154.685 (4,33%), y Salta, con 148.507 (4,16%). A las otras 16 provincias, corresponden las 1.056.806 restantes.

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