POR CADA TRES TRABAJADORES ACTIVOS, FORMOSA TIENE UN PENSIONADO POR INVALIDEZ

DESTACADOS 11/10/2016 Por
El 6,9% de la población activa recibe una pensión por invalidez Las provincias del Norte encabezan el ránking. Acá cobra casi el 32% de los que están en condiciones de trabajar. La lista es encabezada por Santiago del Estero, seguida por de cerca por la jurisdicción que administra Gildo Insfran.
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Los números oficiales revelan que en la Argentina se pagan 1.037.931 pensiones no contributivas por invalidez, el equivalente al 2,58% de la población. Pero cuando el foco se posa sobre la población económicamente activa (PEA), el número salta al 6,9%, según datos del Ministerio de Desarrollo Social.
Ese porcentaje, sin embargo, se dispara sustancialmente en provincias del Norte, en las que también se registran elevados índices de pobreza. Santiago del Estero encabeza el ranking. Allí estas pensiones tienen mayor incidencia: la percibe el 35% de la población en condiciones de trabajar. Le sigue Formosa, donde el 31,96 % de los habitantes activos cobra el subsidio. Y en Chaco, ese porcentaje llega al 30,7%.
Según publica La Nación, el número de esas pensiones creció en los últimos años y que esto responde a un esquema de clientelismo político. “Estos subsidios se usaron como asistencialismo político”, dijo Jorge Colina, del Instituto para el Desarrollo Social Argentino (Idesa).
En Misiones, el 6,48% de la población global cobra una pensión no contributiva por invalidez (22,3% de la PEA); el 4,65% de los riojanos recibe el beneficio (13,6% de la PEA) y el 4,27% de los tucumanos (12,3% de la PEA).
Según los datos oficiales actualizados del Ministerio de Desarrollo Social, organismo ante el que se tramitan las pensiones, el 4,1% de los habitantes de Salta recibe una (11,8% de la PEA) y el 3,17% de los jujeños (9,55% de la PEA).
Para obtener la pensión, la persona debe presentar un grado de discapacidad que disminuya su posibilidad laboral “en el 76% o más” (sea física o mental), además de no percibir –tampoco su cónyuge– ninguna jubilación, pensión, retiro o prestación no contributiva; no trabajar en relación de dependencia; no tener bienes, ingresos ni recursos que permitan su subsistencia o la de su grupo familiar; no tener parientes obligados legalmente a proporcionarle alimentos o bien que no estén en condiciones de hacerlo.
“Estos números hacen pensar que hubo una guerra o una enfermedad masiva que dejaron estos niveles de incapacidad”, dijo el asesor previsional Eduardo Viera. “Por mi experiencia, puedo afirmar que muchas veces se las usa como herramientas de clientelismo político”, agrega. Estas pensiones equivalen al 70% de una jubilación mínima, 3.962,7 pesos.
Los distritos con menos subsidios de este tipo son Tierra del Fuego (0,57% del total de habitantes; 1,1% de la PEA); la ciudad de Buenos Aires (0,78%; 0,78% de la PEA); Santa Cruz (1,14% y 6.7%); Santa Fe (1,2% y 3,1), y la provincia de Buenos Aires, con el 1,65% del global de población y el 4,1% de los económicamente activos.

IMPACTO LABORAL
“Es una de las explicaciones de la baja tasa de demanda de empleo existente”, indica Jorge Colina, director de la consultora Idesa. Las tasas de inactividad laboral (personas en edad de trabajar que no buscan) de las provincias con más pensiones no contributivas son también las más altas del país. Santiago del Estero, 36%; Formosa, 43%, y Chaco, 45%.
“Hay una alta correlación entre el porcentaje que recibe estas pensiones y la proporción de quienes, teniendo edad para trabajar, no lo hace ni busca”, explicó el economista. “En otras palabras, esto muestra la alta asociación entre subsidios y retiro del mercado de laboral”, señala. Insiste en que hay que revisar todas las “incapacidades” y quitar (aunque sea progresivamente) las que sean espurias.

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