Olivera quiere a la Gendarmería en las calles de Formosa para frenar al delito

DESTACADOS 17/10/2016 Por
Advirtió que los robos y el narcotráfico “están desbordados en la ciudad”, y consideró que el Gobierno provincial “solo da muestras de incompetencia”. Planteó que “la sociedad sobrevive, impotente y molesta, en un escenario que no para de crecer y atemorizar; los vecinos modificaron su cultura social: viven encerrados”, aseguró.
520

El concejal capitalino Fabián Olivera pidió a las autoridades provinciales que gestionen la presencia de efectivos de la Gendarmería Nacional para frenar la ola de robos y al narcotráfico, a quienes definió como “dueños de la ciudad”, ante la “impotencia y la incapacidad demostradas por la Policía”.
“Los delitos contra la propiedad y la venta de drogas llegaron al microcentro capitalino, lo que supone la cúspide de una escalada que comenzó en los barrios periféricos, donde no paran de crecer”, denunció el legislador.
“Los robos a mano armada en cualquier momento del día en locales comerciales ocurridos en las últimas semanas en la zona más comercial despertó, definitivamente, a toda la ciudad. Era como que los delitos sólo ocurrían en los barrios”, precisó. “Hoy existe un estado de temor generalizado, nadie se siente inseguro e incluso, muchos temen por la propia vida”, añadió.
“La presencia de muchos efectivos en la zona céntrica de la ciudad tal vez sirva para prevenir, pero está claro que resulta insuficiente para impedir la presencia de los delincuentes”, detalló Olivera.
“Además, la estrategia de sumar policías en una zona y dejar desprotegido a los barrios no sirve; los números son contundentes: cada vecino sabe dónde se venden drogas y quienes lo hacen. Acá no hay un compromiso profesional de parte de la fuerza policial; no se verdaderamente a que se debe, pero por alguna razón hay varias zonas liberadas donde los robos y la droga se apoderaron de los formoseños”, denunció.
“Barrios como Villa Loudes, La Paz, Venezuela, Fontana, Lisbel Rivira, Circuito 5, Obrero, entre muchos otros tienen a sus vecinos virtualmente encerrados; la construcción de verjas y la instalación de sistemas de seguridad son moneda constante en esos lugares”, reseñó.
“La gente ya no sale a su vereda a tomar un tereré; ahora lo hace detrás del hierro que lo separa del mundo exterior. Del mismo modo, apenas el sol comienza a despedirse del día, los barrios se muestran desiertos con sus pobladores escondidos en sus casas”, amplió.
“Hay que tomar decisiones urgentes ahora mismo. Consideró que las autoridades deben pedir el auxilio de la Gendarmería, tanto desde lo logístico como de lo operativo. El delito ha desbordado a la ciudad y ya no podemos vivir así”, redondeó.

Te puede interesar