Acusan a Buryaile de echar a una secretaria por sacarse una foto con el vicepresidente del Senado

DESTACADOS 25/10/2016 Por
Un alto subsecretario de la cartera que conduce el formoseño le explicó a su asistente que estaba despedida porque una foto que se tomó con Gerardo Zamora “no había caído bien arriba”. La joven aclaró que votó a Cambiemos y confesó que "marcaba" trabajadores kirchneristas que en muchos casos terminaron echados.
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Esta es la foto que habría irritado al funcionario del gobierno de Macri.

Se trata de una denuncia de la propia víctima, Yamila Buryeile, ahora ex secretaria privada del subsecretario de Coordinación Política del Ministerio de Agroindustria, Hugo Rossi, que relató que hace menos de un mes el funcionario macrista de alto rango la citó en su oficina para explicarle que había "un problema" con su "viaje a Santiago del Estero” debido a una foto que la joven se tomó con el vicepresidente del Senado, Gerardo Zamora, que “no había caído bien arriba”.
Al parecer, la imagen que Buryeile se sacó con el ex gobernador santiagueño y ex aliado del kirchnerismo no le cayó bien a la conducción de la cartera que encabeza Ricardo Buryaile, quien curiosamente tiene un apellido que se diferencia sólo en una letra del de la trabajadora despedida y que, según ella, hay chances de que su árbol genealógico se conecte con el mismo tronco del que proviene el del ministro ya que a los ancestros de la joven les cambiaron el apellido cuando llegaron al puerto de Buenos Aires.
“Hay un problema con tu viaje a Santiago del Estero”, le advirtió Rossi, delegado de la Sociedad Rural en uso de licencia desde junio pasado, en una reunión el 26 de septiembre a su por entonces secretaria privada, según la revista Kamchatka. Consultado por la joven, el funcionario le explicó que la foto que ella se había tomado con Zamora “no había caído bien arriba”, señalando a las más altas esferas de la cartera que dirige el ministro Buryaile.
La imagen que tanto enojó al dirigente macrista formoseño proviene de una actividad organizada por la Confederación General Económica (CFE) en la provincia de la cual fuera oriundo Zamora y a la que Buryeile había asistido con el permiso de su propio jefe, Rossi. “Me tuve que pedir el día y me saqué la foto con Zamora porque me regaló un poncho, pero a los pocos días mi jefe me citó y me dijo que no había caído bien arriba”, explicó la ahora ex secretaria.
Cuatro días después del anticipo que el Subsecretario le hizo la entonces empleada pública, el responsable de Recursos Humanos, Eduardo Vian, llamó a la joven y le formalizó que prescindirían de sus servicios a partir de ese mismo momento, aunque su contrato vencía en diciembre. Automáticamente, le impidieron ingresar a su oficina, de la cual, desde marzo, habían tratado de desplazarla sentando a su escritorio a una empleada puesta por Rossi subsecretario.
Consultado por el mismo medio, Rossi no negó haber echado a Buryeile pero sí se negó a "hablar del tema". Sin dar ningún tipo de explicación, mandó a hablar "con Recursos Humanos".
“Yo voté a Cambiemos pero me doy cuenta que son una mierda”, confesó la ex trabajadora de Agroindustria, y diferenció a los funcionarios que precedieron a las actuales autoridades al explicar que "eran de La Cámpora y te invitaban a repartir volantes pero te respetaban si no querías hacerlo porque, por lo menos, eran más persona”.
La joven, además, precisó que su ex jefe le encargaba de tareas como que no le falte pasta de dientes en el baño del despacho pero también denunció que le pedía hacerle reservaciones en hoteles para él y su familia o pasarle tickets de peajes por “caja chica” cada vez que viajaba al campo con sus amigos.
Además, agregó que Rossi, un abogado de 32 años que trabajó en el estudio Beccar Varela, asesoró a empresas cotizantes en la Bolsa de Comercio y también a la Presidencia de la Comisión de Agricultura y Ganadería de la Cámara de Diputados, la maltrataba y perseguía previamente al despido.
Por otra parte, Buryeile admitió la "fidelidad" que mantenía con la gestión que terminó echándola y, arrepentida, confesó que señalaba a los trabajadores que se identificaban con el kirchnerismo. Si bien afirmó que no puede precisar cuántos de los que ella “marcaba” fueron dejados en la calle, aseguró que se concretaron despidos con ese modus operandi.
“Echaban gente porque no les gustaba su cara o lo que ellos llaman su performance”, denunció, y expresó que dentro del Ministerio hay miedo de los trabajadores a referirse a este tipo de situaciones que se viven habitualmente.

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