SUPUESTA FUNCIONARIA JUDICIAL, CONTRATÓ A UN MATÓN PARA "REVENTAR" A SU MARIDO

DESTACADOS 26/10/2016 Por
El caso se viralizó mediante un video que capta momentos concretos del arreglo. Un suboficial del ejército era el destinatario de la agresión. La mujer pretendía que el ataque alcance a una hija de su esposo. Novelesca intriga de mentiras e inescrupulosos objetivos, propia de una trama cinematográfica, que trasciende el escenario privado porque sacude a organismos públicos. (VIDEO TESTIGO).

Una abogada hizo los arreglos necesarios, en el interior de su propio automóvil, para que un hombre, al que conocía de antes, golpee “hasta mandarlo al hospital” a su propio marido, a cambio de 4.000 pesos. El arreglo no se cumplió porque el encargado de la agresión se contactó con la víctima para contarle todo y entregarle una copia del video que hizo con su celular, mientras hablaba con la mujer. La Justicia ordinaria investiga el suceso, a partir de dos denuncias que interpusieron las partes.
El suceso llegó a este medio a través de Edgar Omar Lezcano, un suboficial mayor del Ejército argentino que cumple tareas en el regimiento local, aunque los detalles más calientes tomaron vuelo al publicarse el video en Facebook, donde su mujer, Analía Vanesa López hace el encargo.
“La única razón que puede existir para justificar todo esto es el desequilibrio psicológico”, reflexionó Lezcano ante la consulta periodística.
“A comienzos de este año nos casamos, aunque estamos juntos desde 2013; tenemos una hija de 16 meses y hasta hace poco nuestra vida era bastante normal, con las discusiones propias de toda pareja”, añadió.
“A fines de septiembre me envían el video, donde me encuentro con todo esto y lógicamente necesite bastante tiempo para reaccionar; imagínate que tu propia mujer contrate a alguien para golpearte no es corriente”, consideró.
“Ella tenía celos por los hijos que tuve de mi relación anterior, pero nada extraordinario, además de algunas escenas por una prima a la que cita en el video – Sonia –“, amplió el militar, un formoseño de 49 años de edad y un prontuario intachable dentro de la fuerza.
“Abandoné la casa inmediatamente y tras hablar con una abogada radiqué la denuncia por intento de lesiones”, contó.
“A partir de acá comencé a descubrir un mundo de mentiras y engaños; no sé con quién estuve viviendo en todo este tiempo, pese a que nos conocemos de pequeños”, indicó.
“Lo primero que hice fue ir a buscarla al juzgado Federal porque daba por hecho que trabajaba ahí; siempre me dijo. Sin embargo nadie la tenía registrada; me sugirieron que consulte en la fiscalía que está en otro edificio. Hablé con el fiscal Benítez, al que ella frecuentemente citaba y la sorpresa aumentó: el funcionario no sabía de quien se trataba”, aseguró.
“En el Colegio de Abogados no me dieron mucha importancia cuando fui a exponer lo que estaba ocurriendo y se limitaron a decirme que la entidad no interviene en este tipo de casos, sólo cuando hay tramas en el ejercicio de la profesión”, contó.
“Llamé al 144 porque me sentí violencia de género, pero del otro lado me dijeron que sólo intervienen cuando una mujer es la víctima… bueno yo sé cómo es en realidad, pero no estaba con ganas de hacer ningún planteo”, agregó el suboficial.
“Una sola vez me mostró un recibo de sueldos con el logo de la Justicia nacional y en otra oportunidad, al regresar al país tras unas compras en el exterior exhibió una enorme placa celeste ante lo cual la gente del control le hizo la venia y pasamos sin problemas. Hoy entiendo que todo fue una gran hipocresía, una gran mentira”, siguió relatando.
“E incluso recién ahora me entero que ella no podía ejercer la profesión siendo funcionaria judicial; tiene muchos clientes vinculados con las fuerzas de seguridad a quienes atiende en su estudio del barrio San Miguel”, agregó.
“Pedí el divorcio y espero que actúe la Justicia, pero tengo mis temores; fíjese que como ella me denuncio luego de mi presentación, el juez inicialmente me negó la excarcelación”, advirtió.
“Además en el medio hay una criatura de poco más de un año y una situación compleja y delicada que envuelve a familiares y amigos que nada tienen que ver con todo esto”, apuntó.

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