El Fonfipro vinculado a los dos mayores casos de corrupción que volvieron a ver la luz este año

DESTACADOS 28/11/2016 Por
El organismo fue creado en 2004 por el gobernador Gildo Insfrán. Su administrador, Jorge Melchor, ya fue citado a indagatoria por la maniobra que implica a Boudou y fue investigado por las coimas de Skanska.
0011438267

El Fondo Fiduciario Provincial (Fonfipro), un organismo oficial de la provincia de Formosa, aparece vinculado a los dos mayores casos de corrupción que volvieron a ver la luz este año. Está en la ruta de las coimas pagadas por la constructora sueca Skanska, para ampliar gasoductos en 2005, y en 2010 contrató al supuesto testaferro de Amado Boudou para el refinanciamiento de la deuda pública formoseña por $ 7,6 millones, por lo que el ex vicepresidente está acusado de recibir parte de ese dinero. Por el caso de la deuda pública formoseña, el gobernador Gildo Insfrán tiene un pedido de indagatoria del fiscal Carlos Rívolo, que el juez Lijo aún no resolvió. Y por Skanska, el ex ministro Julio De Vido y su ex secretario de Obras Públicas José López tienen un pedido de procesamiento redactado por el fiscal Carlos Stornelli, que debe resolver el juez federal Sebastián Casanello. Aquí el monto del soborno fue de casi US$ 5 millones. El Fonfipro fue creado en 2004 por Insfrán. Su administrador, Jorge Melchor, ya fue citado a indagatoria por la maniobra que implica a Boudou y fue investigado por Skanska. El ente fiduciario formoseño administra dinero que llega del pago de créditos de asistencia al sector productivo primario de Formosa y la venta de fibra de algodón que el Estado compra a los productores y luego comercializa en el mercado nacional. Pero en la práctica aparece como una caja, de la que sale dinero del Estado y hasta se canjean cheques como si fuera una cueva de la City. Entre los proyectos que financió el Fonfipro está la construcción en la provincia de la supercosechadora Quantum, presentada en Rusia por el kirchnerismo como el emblema de la maquinaria agrícola argentina que iba ser exportada a todo el mundo, y terminó en 2012 en el parque industrial formoseño con las gomas desinfladas y semidesmantelada. ANTECEDENTES El Fonfipro es el organismo que firmó un memorándum de entendimiento el 5 de marzo de 2009 con Alejandro Paul Vandenbroele, con procesamiento firme como testaferro de Amado Boudou, para refinanciar la deuda pública formoseña. Insfrán firmó un decreto el 24 de abril de ese año para redireccionar fondos hacia el organismo para pagar estas tareas de “ingeniería legal y financiera”. A los 15 días, el sábado 9 de mayo, Vandenbroele presentó una propuesta para refinanciar la deuda provincial. Al mes asumió Boudou como ministro de Economía. El 11 de septiembre de 2009, Vandenbroele, como presidente de The Old Fund, firmó con Jorge Melchor, presidente del Fonfipro, un contrato por la tarea. La consultora privada cobró un total de $ 7,6 millones. The Old Fund era tan improvisada que no tenía ni talonario de facturas. Lo imprimó en febrero de 2010. Usó la N° 3 para percibir este pago el 20 de mayo de 2010. La N° 1 y la N° 2 fueron anuladas por la consultora, que no tenía empleados ni experiencia para esta tarea. Insfrán se reunió con Boudou varias veces por este asunto en ese tiempo. Al día siguiente, Vandenbroele recibió el dinero en el Banco Macro y compró dólares debitados de su cuenta. Las comunicaciones para esas fechas entre Vandenbroele y José María Núñez Carmona, ex socio y amigo de Boudou, lo ponen al ex vicepresidente como sospechoso de haber recibido parte del dinero transferido a Formosa. LA RUTA DE SKANSKA Mientras el caso de Formosa se acelera, Skanska resucita. En esa causa, la ruta del soborno pasa por el Fonfipro. Skanska confesó en una grabación realizada por sus auditores que repartió sobornos para adjudicarse la ampliación de dos gasoductos. El monto de la coima era del 5% del contrato que se repartiría 3% para el Enargas y 2% para Nación Fideicomisos. El Enargas estaba a cargo de Fulvio Madaro y Nación Fideicomisos, de Néstor Ulloa. Ambos están con sobreseimientos firmes en esta causa porque la grabación con la confesión de la coima fue anulada como prueba por la Sala I de la Cámara Federal. Pero ahora la Casación la convalidó y el fiscal Stornelli pidió anular e investigar de nuevo a todos. La coima salía de Skanska mediante cheques que se pagaron a empresas fantasma que emitieron facturas falsas por servicios que nunca prestaron. Unos cheques se depositaron en la financiera Money Market, a la que la Justicia vincula con Madaro. Otros fueron cambiados en Fonfipro, a la que la Justicia vincula con Ulloa. Se depositaron allí cheques de Skanska por $ 312.000. Empresas fantasmas depositaron otros doce. Los cheques endosados a nombre del Fonfipro fueron emitidos desde cuentas bancarias en las que se habían depositado cheques librados por Skanska a tres de las empresas por servicios nunca prestados.

Te puede interesar