Formosa entre las provincias con mayor cantidad de matrimonios “infantiles”

DESTACADOS 04/12/2016 Por
La cantidad de matrimonios y uniones conyugales de personas de 14 a 18 años, es proporcionalmente mucho mayor en el NEA y NOA, que en cualquier otra región del país, donde hay más de 340 mil personas de esta franja etaria, viviendo en concubinato.  
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La mayor parte son niñas que conviven con hombres entre 5 y 10 años mayores, en promedio. La experta Mabel Bianco se refirió al problema de la violencia de género invisibilizada que sufren las adolescentes que se casan o conviven con hombres mucho mayores que ellas, en gran parte de los casos, como una consecuencia de la pobreza. “No tienen derecho a decir que no a las relaciones sexuales y no pueden elegir si tener hijos”, advirtió.
Mabel Bianco es médica, máster en salud pública y especialista en epidemiología y estadística. En 1989 creó la Fundación para el Estudio e Investigación de la Mujer (Feim). Fue una de las primeras en estudiar el tema del VIH/Sida en las mujeres y participó en la creación de Onusida. Además, integra numerosas redes nacionales y regionales para promover políticas públicas de prevención. Este viernes advirtió que en el NEA y NOA, la cantidad de matrimonios y concubinatos de personas de entre 14 y 18 años, es proporcionalmente mucho mayor que en cualquier otra región del país. Además, la experta vinculó este fenómeno con las violaciones intramaritales, con los embarazos adolescentes, con la deserción escolar y la marginalización de amplios sectores de la población, sobre todo en el Norte Grande.
Formosa está entre las seis primeras provincias con mayor cantidad de este tipo de concubinatos, junto con Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba, Salta y Formosa.
En declaraciones a El Tribuno, de Salta, se refirió a la violencia de género invisibilizada que sufren las adolescentes que se casan o conviven con hombres mucho mayores que ellas, en gran parte de los casos, como una consecuencia de la pobreza. “No tienen derecho a decir que no a las relaciones sexuales y no pueden elegir si tener hijos”, advirtió. Aseguró que en el país hay más de 340.000 personas de 14 a 18 años viviendo en pareja o en matrimonio y, en la mayoría de los casos, son mujeres.
“En Feim tenemos 27 años y estudiamos mucho el embarazo adolescente. Pero cometimos el error de no ocuparnos suficientemente de qué pasaba con las niñas embarazadas en su vida personal. Desde el año pasado empezamos a tener una preocupación por el tema. En muchos casos no es matrimonio legal sino convivencia. Creíamos que en Argentina no se daba tanto como en otros países. Sin embargo, empezamos a pensar que, si teníamos tantos embarazos adolescentes, tenía que existir este problema”, detalló la experta, añadiendo que, tomando el Censo 2010 “más de 340.000 personas de 14 a 18 años estaban conviviendo o casadas”. “De esas personas, unas 230.000 eran mujeres y 110.000, aproximadamente, varones. La otra cosa que vimos, sin hacer un estudio en profundidad, es que las mujeres conviven con varones que son entre cinco y diez años mayores que ellas. Ahí surge el llamado de atención. Este desnivel que encontramos nos hace pensar en lo que se ve en otros países, sobre todo en África y en Asia, con matrimonios desde la infancia en los que los padres dan a niñas que a los 11 ó 12 años tienen que irse a convivir con un tipo de 30 o 40 años. Eso es un desnivel horrible”, sostuvo Bianco, poniendo el énfasis en las consecuencias de ese desnivel de edad y de experiencia en los casales. “Las niñas, por ese desnivel, pasan a padecer. No tienen derecho a decir que no a las relaciones sexuales. La violación dentro de esas relaciones es diaria. No pueden elegir si tener hijos o si usar métodos anticonceptivos”, alertó la médica. Por otra parte, este contexto “se asocia también con el abuso y la explotación, porque la niña pasa a ser una propiedad de la familia del hombre y pasa a ser un poco esclava”.
Consultada sobre la situación de la región, en términos de los matrimonios y uniones infantiles, Bianco reveló que proporcionalmente, es mucho mayor la cantidad de este tipo de concubinatos en el NEA y NOA, que en Buenos Aires o el litoral del país. “La información da que, en cantidad de casos, hay más en Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba. Después siguen Salta, Formosa y Misiones. Pero proporcionalmente, en relación con la cantidad de población, el NOA y NEA tienen un mayor porcentaje”, enfatizó. “Ahí es donde vemos que muchas veces hay situaciones de pobreza en las cuales las niñas son dadas a familias para que sean criadas, pensando que así las van a poder educar y demás… Pero hay una línea muy finita para que pasen a ser también abusadas por algunas de las personas de esas familias o convivientes”, comentó la especialista. Bianco añadió que este problema de la desigualdad en las edades de las parejas, también incide en la deserción escolar y lógicamente, en las menores posibilidades de puestos laborales relativamente mejores, a futuro.
“Una niña que se va a convivir con estos personajes, si todavía está estudiando, deja. Ni bien queda embarazada, más. El no terminar la escolaridad hace que después sean chicas que siempre van a tener trabajos precarios. Es una forma de mantener el círculo de la pobreza. Para evitar la pobreza, caen en otra pobreza”, subrayó.

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