AGUA SOLO PARA LOS QUE APLAUDEN, UNA EXIGENCIA TAN BRUTAL COMO INDIGNANTE

Una familia integrada con once miembros, hace más de una decena de días que sobrevive sin agua. El jefe del grupo se cansó de pedir la asistencia oficial pero, aparentemente, por razones políticas, las autoridades del pueblo se la niegan. Dramático cuadro.
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1 / 3 - Soledad, abandono y precariedad. Los Vallejos intentan sobrevivir sin agua.

Eliseo Vallejos pidió agua para la cisterna que posee afuera de su precaria casa, en las afueras de Siete Palmas, pero la respuesta aun no llega para saciar la sed y todas las demás utilidades que el preciado líquido tiene para su amplia, muy amplia familia de humildes productores.
“Parece que estoy castigado, porque me vinculan con otro partido político”, le dijo Vallejos a este medio, con tono apenado, pero sin abandonar su dignidad, porque la Municipalidad lugareña incumple una de sus obligaciones mas reclamadas. Los pocos baldes que consigue arrimar, transportando un líquido oscuro y de muy dudosa calidad para el consumo, extraídos de un tajamar cercano es todo el agua que el hogar recibe.
Las necesidades básicas son todas aquellas exigencias vitales que contribuyen directa o indirectamente a la supervivencia de una persona: comer, beber y dormir.
En la sociedad actual, en la que hay división de trabajo, a las necesidades básicas se suman el trabajo como un medio para el sustento y, por tanto, para la supervivencia de la propia persona o de la familia; la vivienda como un lugar para vivir y dormir y; la protección contra ataques a la vida y a la propiedad que la persona requiere para sobrevivir.
Por tanto, las ideas fuerza políticas referidas a las necesidades básicas tienen que ver con procurar alimentos a precios y en lugares accesibles para todos; hacerse de agua en cantidad y en calidad suficiente a precios y en lugares accesibles para todos; disponer del espacio habitacional en la cantidad y con la calidad necesarias a precios y en lugares accesibles para todos; combatir la pobreza, si la satisfacción de las necesidades es un problema de la pobreza; buscar puestos de trabajo; combatir la criminalidad para proteger la vida y la propiedad requerida para sobrevivir.
No es tan importante entonces tratar de establecer una definición de necesidades básicas sino que lo que parece más urgente es dar por sentado que el ser humano tiene necesidades, y a partir de allí estudiar cual es la mejor forma, vía o camino para lograr cubrirlas. En este aspecto, sólo existen dos posibles: el estado-nación o el mercado como únicas dos rutas factibles para dicha satisfacción.
Pero si el Estado no actúa para dar respuestas a aquellos sectores completamente vulnerables, sin ninguna posibilidad de acceder a lo mínimo indispensable para conservar la vida, lo que está haciendo es permitir el fin del ser humano, cayendo en una clara conducta delictiva.
El caso de Vallejos no es el primero, el segundo, el séptimo, ni el último: tal vez tenga que ver con el ahogo que muchas veces el pobre caudillo del pueblo aplica a quienes no lo aplauden. Sin embargo el hecho pone al descubierto la calidad del dirigente político, su formación basada en el rechazo a la vida y la preeminencia de valores completamente subordinados a lo más elemental.
También, como se apropia de lo colectivo, de lo público, para ejercer una brutal estrategia de dependencia, persiguiendo un claro objetivo: la permanencia del rol institucional. El miedo, la ignorancia y el hambre se mezclan para permitir una realidad tan demoledora como innecesaria en una pobre colonia del norte formoseño.
Mientras, once almas esperan el agua que sólo le pertenece a la humanidad, aunque su distribución, en algunos lugares, parece estar reservado al intendente.

Max Alfredo Berenfeld

Director.
Lic en Ciencias Sociales y Periodismo.
Integró 16 redacciones de medios gráficos de la ciudad de Formosa y de otros puntos de la Argentina, además de otras dos en Asunción, Paraguay.
Fue jefe de Redacción de los ultimos tres diarios en los que se desenvolvió.
Miembro de FOPEA.
Tiene 29 años de ejercicio de periodismo gráfico.
En la faz pública, se desempeñó como jefe de Prensa, del Superior Tribunal de Justicia de la provincia de Formosa, durante 12 años.

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