Juárez: mientras persiste el corte de ruta, con un bocinazo buscaron conmover a las autoridades

En tanto continúan los desesperados pedidos de auxilio a través de las redes sociales, e incluso muchos de ellos asegurando una especie de asalto final de los aborígenes buscando echar del pueblo a los criollos,la emergencia social parece muy lejos de alcanzar una solución. Exigen la presencia del gobernador Insfran.
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1 / 5 - El auto negro cierra la extensa fila de juarences que hizo el bocinazo; al costado los vecinos que siguen con el corte de la ruta 81.

Poco más de doscientos vehículos participaron este lluvioso domingo de un bocinazo por las calles de Ingeniero Juárez en una clara búsqueda de sensibilizar a las autoridades provinciales para clausurar el dilema que desde cinco días mantiene en vilo a una gran parte de los 10.000 habitantes que tiene la localidad.                                                                                                                                                                                                                                                                       Amenazas directas y todo tipo de agresiones, incluyendo armas tan caseras como rudimentarias utilizadas contra las personas, pero sobre todo, contra las propiedades de los juarenses, conforman el extraño cóctel con que se fue alimentando el escenario social persiguiendo objetivos oscuros, aunque los vecinos tienen sus propias miradas. De un lado, entre adolescentes y jóvenes wichis, del otro, los criollos; victimarios los primeros, víctimas los demás, pese a que muchos naturales también fueron agredidos y expresaron un directo rechazo a este estado de cosas.
Sobre la ruta nacional 81 continúa la interrupción de la carretera, aunque sus organizadores se muestran amplios para dejar pasar rodados y personas cuando notan que las razones son valederas.
Este domingo, poco después de las 16:30 dos centenares de vehículos, tripulados por las familias de la ciudad, armaron un bocinazo, versión local de escrache móvil o estruendoso grito reclamando auxilio a las principales autoridades provinciales.
“Queremos al gobernador; que venga Insfran y ponga orden acá; los ministros que mando sólo mintieron y demostraron estar muy lejos de manejar este desmadre”, dijo un hombre de casi 60 años que conducía un Gol blanco, en compañía de su mujer y dos hijos.
El sábado fue a la zona del corte, el intendente municipal de Las Lomitas intentando zanjar posiciones, pero rápidamente le desconocieron atributos y debió alejarse del grupo de vecinos que sigue apostado bajo la lluvia de las últimas horas.
Tras el reclamo móvil, un grupo de pobladores convino en redactar un petitorio, para exponer la mirada colectiva del escenario citadino y, principalmente, exigir una decisión de fondo al gobernador Gildo Insfran, al que muchos le endilgan una conducta especulativa y carente de osadía política.
“Por ahí se dijo que hubo un acuerdo entre grupos aborígenes y que el problema quedó resuelto; nada más falso y traicionero; algunos sólo buscan confundir con maniobras absurdas que tienen el único propósito de sacarle responsabilidades al Gobierno provincial. Pero como esta todo, si no es la autoridad máxima, solo el Estado federal puede devolverle la paz y la convivencia al pueblo”, reflexionó un docente que participó, en una motocicleta del bocinazo.
Las redes sociales, que en todo este tiempo, jugaron un papel clave en la comunicación, siguen siendo puentes de la expresión más natural de los habitantes de Ingeniero Juárez. Emociones fuertes y conductas brutas son expuestas a través de Whatsapp, Facebook o simples mensajes de textos que también transportan audios e imágenes. El miedo a las agresiones físicas, a los robos, a la destrucción de inmuebles y vehículos y, sobre todo, la ausencia de un liderazgo institucional se perciben con claridad desbordante.

Max Alfredo Berenfeld

Director.
Lic en Ciencias Sociales y Periodismo.
Integró 16 redacciones de medios gráficos de la ciudad de Formosa y de otros puntos de la Argentina, además de otras dos en Asunción, Paraguay.
Fue jefe de Redacción de los ultimos tres diarios en los que se desenvolvió.
Miembro de FOPEA.
Tiene 29 años de ejercicio de periodismo gráfico.
En la faz pública, se desempeñó como jefe de Prensa, del Superior Tribunal de Justicia de la provincia de Formosa, durante 12 años.

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