Piden que se confirme la condena de 16 años contra Ulberto Colman 

LOCALES 25/04/2017 Por
El abogado del conductor de la camioneta que el año pasado fue condenado a 16 años de prisión por la muerte de Sergio Darío Velázquez y Viviana Yolanda Sanabria, volvió a reclamar a la Justicia provincial que el caso sea encuadrado como doble homicidio culposo.
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En el juicio de casación realizado en el Superior Tribunal de Justicia, en aval de su reclamo, el letrado dijo que su cliente no tuvo una intención deliberada de matar, y, por tanto, que la nueva sentencia que deberá emitir la Corte Provincial el próximo 23 de mayo, no sea superior a los tres años de prisión en suspenso.
En el lado opuesto, el fiscal del juicio, el procurador General Sergio Rolando López ratificó en todos sus términos el contenido y los alcances de la sentencia de la Cámara Segunda en lo Criminal que el año pasado condenó a 16 años de cárcel a Colman por los delitos de doble homicidio simple con dolo eventual y lesiones graves y simples en concurso ideal, y aseveró que la conducta desplegada por Colman fue la resultante de un conjunto de riesgos no permitidos que llevó adelante desaprensivamente el fatídico día de los hechos, aún sabiendo las consecuencias que ese accionar podría ocasionar, no obstante lo cual continuó con su obrar con desprecio a los intereses de los demás.
En la misma línea de pensamiento, se pronunciaron los abogados querellantes de las dos víctimas fatales que pidieron al Tribunal de Casación la confirmación de la sentencia condenatoria.
El juicio tuvo lugar a las 9 en el salón "Juan José Paso" del STJ en presencia de los jueces de Casación, Guillermo Horacio Alucín (presidente de la Corte provincial) y los ministros Eduardo Manuel Hang, Ariel Gustavo Coll, Ricardo Cabrera y Marcos Bruno Quinteros. Por la parte Acusadora, argumentó su dictamen el procurador General Sergio López, mientras que por la Defensa de Colman lo hizo José Joaquín Escoffe y por la parte Querellante Santiago Volta (patrocinante de la familia de Darío Velázquez) y Rolando Garrido (abogado de la familia de Viviana Sanabria).
El caso es muy recordado y ocurrió el 18 de agosto de 2013 sobre la ruta nacional 11, a la altura del barrio Nueva Pompeya, en la zona sur de las afueras de la capital provincial. Allí, la camioneta Chevrolet S-10 que manejaba Colman atropelló de atrás y con violencia al automóvil Fiat Uno que se desplazaba en la misma dirección y en el que viajaban cuatro personas, falleciendo en el acto el conductor Darío Sanabría y una de sus acompañantes, Viviana Sanabria, en tanto los otros dos ocupantes resultaron con lesiones de diferente consideración.
Quedó probado con posterioridad que Colman conducía en estado de ebriedad, registrando al momento de la toma de la muestra una graduación alcohólica en sangre de 2,79 g/l y que lo hacía a una velocidad excesiva (entre 95 y 102 km/h).

LA AUDIENCIA
El primero en exponer en la audiencia fue el doctor Escoffe, quien en su alegado defensivo cuestionó los fundamentos del fallo que condenó a su cliente a 16 años de prisión, afirmó que durante el proceso vulneraron los derechos a defensa de Colman y que, al mismo tiempo, también le denegaron la producción de pruebas que a su criterio son muy importantes, cercenándose de esta manera la facultad de Defensa.
El abogado rechazó de plano la figura de dolo eventual aplicada por los jueces de la Cámara Segunda a la conducta desplegada por Colman y dijo que el fallo, al que calificó como arbitrario, está plagado de apreciaciones subjetivas sin el suficiente respaldo probatorio y basado solamente en la íntima convicción de los jueces. "Mi cliente no salió a matar y no quedó probado en todo el proceso que haya pretendido el resultado muerte", enfatizó Escoffe, tras insistir en que hubo una errónea aplicación del derecho motivada por una "presión mediática" que llevó a los jueces a imponer esta figura penal que "no está en la ley".
"Los legisladores tuvieron dos oportunidades de incluir esta figura en las reformas de los años 2009 y en enero pasado, pero no lo hicieron, y acá no hay ninguna duda que esto se debió a una presión mediática", insistió el abogado, quien negó que su cliente haya conducido a alta velocidad y en forma zigzagueante y que se haya dado a la fuga, advirtiendo que el lugar donde se produjo la colisión no es una zona urbana.
Al cerrar su alocución, Escoffe pidió al Tribunal de Casación que haga lugar al planteo recursivo y que la nueva sentencia sea por homicidio y lesiones culposas con una pena que no supere los tres años de prisión en suspenso.

REPRESENTACIÓN DEL RESULTADO
A su turno, el procurador General Sergio López avaló en todos su términos la sentencia de la Cámara Segunda en lo Criminal de la que dijo "no admite fisuras", y tras enumerar las diferentes pruebas obtenidas a lo largo del proceso judicial, adhirió plenamente a la calificación penal de homicidio simple con dolo eventual con la que se encuadró este hecho, como así también a la pena de 16 años de prisión aplicada a Ulberto Colman.
El acusador público se refirió a la velocidad excesiva con la que se desplazaba la camioneta conducida por el condenado al momento de atropellar al vehículo de las víctimas, la conducta desplegada por Colman antes y durante el acaecimiento del funesto siniestro vial y el estado etílico que presentaba con 2,79 g/l de alcohol en sangre varias horas después de producida la desgraciada colisión.
"Todo el caudal probatorio desdice los argumentos de la Defensa", aseveró López, quien recordó los resultados de la pericia psicológica realizada a Colman, los dichos de los testigos que declararon en el juicio y los informes accidentológicos, entre otras pruebas incorporadas al proceso.
Asimismo, respaldó ampliamente la aplicación de la figura del dolo eventual para encuadrar este hecho, y trajo a colación en clara adhesión, el voto de la jueza María Nicora Buryaile, quien en forma detenida, razonable y justificadamente explicó en el fallo que condenó a Colman lo que constituye el dolo eventual.
"Toda el plexo probatorio y los resultados del juicio no dejan lugar a dudas que el condenado estaba generando riesgos no permitidos con la conducta desplegada", remarcó López, no solo por el alcohol en exceso que había consumido, sino por la velocidad en la que se desplazaba la camioneta que conducía, no ajustándose a las normas que claramente estipulan cuál debe ser esta conducta.
El fiscal de Casación dijo que no hay excusas que admitir ni cuestión que permita a Colman ampararse, porque "sabía plenamente cuál debía ser su conducta y a que debía ajustarse al momento de conducir un vehículo automotor, con una clara representación del resultado, y sin embargo continuó adelante con evidente desaprensión a los intereses de terceros", enfatizó López.
Por los argumentos expuestos, el fiscal pidió al Tribunal que al momento de dictar la nueva sentencia la misma confirme el fallo emitido por la Cámara Segunda en lo Criminal de la provincia.
A tono con los fundamentos y la posición del doctor López, se pronunciaron posteriormente los abogados querellantes Santiago Volta y Rolando Garrido, en representación de las familias de Darío Velázquez y Viviana Sanabria, respectivamente, peticionando la confirmación del fallo de Segunda Instancia.
Desaprobaron los argumentos de la Defensa de Colman y aseveraron que no existió inobservancia ni errónea aplicación de la norma de fondo. "Lo manifestado por la Defensa no concuerda en absoluto con las constancias de la causa", sostuvo el doctor Volta, recordando que la Defensa tuvo todas las oportunidades en la etapa instructoria y en juicio de interrogar a testigos y peritos y de producir las pruebas que consideraba importantes, pero "su propia inactividad hizo que no haya comparecido una testigo, que dicho sea de paso es una persona que estuvo parada a unos 150 metros del lugar del accidente", puntualizó.
Por su parte, el doctor Garrido se refirió a la extensión del daño causado, recordando a Viviana Sanabria como una persona íntegra que servía a la comunidad en forma desinteresada, a punto tal que el día de los hechos las víctimas venían de realizar una labor pastoral y religiosa en el paraje Kilómetro 100.
"La conducta desplegada por Colman no fue culposa, sino plenamente dolosa, con desaprensión y un total desinterés por el resultado de sus actos", enfatizó el patrocinante de la familia Sanabria.
La lectura de sentencia será el próximo 23 de mayo a las 9 en el salón "Juan José Paso" del STJ.

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