Olivera advirtió que en Formosa “estamos perdiendo la batalla contra el dengue”

LOCALES 30/04/2017 Por
Exigió que el mal sea tratado como una epidemia y consideró de extrema urgencia habilitar el protocolo propio de un mal que alcanza esa categoría. “En cada cuadra hay tres infectados”, graficó.
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El concejal Fabián Olivera salió a reclamarle al Gobierno provincial “la verdad más absoluta sobre el dengue” y advirtió que “los casos son cada vez más numerosos, lo que expone un cuadro ascendente, claramente conteste con una conducta epidémica”.
“En cada cuadra hay tres infectados; la gente no reaccionará exponencialmente si no se le dice la verdad; ella debe entender lo que está ocurriendo para hacer el esfuerzo que la situación reclama tomando los recaudos necesarios en el hogar para expulsar al vector de su entorno, pero para eso hay un punto de partida: la verdad reconocida por las autoridades”, reafirmó.
“Hace varios años que los formoseños convivimos con el mosquito transmisor y sus efectos; todo lo que se está haciendo resulta insuficiente, porque no sólo que el mal persiste sino que hay notorias evidencias del crecimiento de los casos, tanto en el centro capitalino como en los barrios”, contextualizó tras dialogar con varias familias de los barrios La Pilar, Obrero y Mariano Moreno que lo convocaron para abordar el tema y demostrar, con certificados médicos, que muchos de ellos son o fueron portadores de dengue.
“Considero que por un lado el Estado debe fortalecer las tareas que viene haciendo con la fumigación y el descacharrizado y, por el otro lado, cada familia tiene que efectuar su propio aporte eliminando todo aquello que contribuye a generar el hábitat del insecto”, delineó.
“Todos saben que soy un concejal que mantiene un contacto directo y permanente con la gente, sobre todo en los barrios; cuando hablo, es porque me nutro de la opinión de los vecinos, de sus quejas, sus reclamos, sus sensaciones”, planteó para darle respaldo a su postura.
“Hay situaciones que no debieran existir más, pero no es así; por ejemplo en La Pilar, sobre Irigoyen, existe una obra de pavimentación inconclusa, con las esquinas removidas para el alcantarillado: es un foco gigantesco de insectos, donde seguramente el Aedes aegyptis tiene su nido; en las cercanías contabilice decenas de casos de vecinos infectados con dengue. Lo mismo ocurre con las cientos de viviendas abandonadas y sin entregar en barrios del Circuito 5 y en muchos otros lugares; en la mayoría de los barrios hay claros ambientes que, por el abandono, ya sea estatal o de los vecinos, se permite la reproducción del mosquito”, dijo Olivera.
“El Gobierno provincial sigue recurriendo a la expresión brote para identificar al escenario técnico, pero la realidad hace tiempo grita fuerte que se trata de una epidemia. No es un mero juego de palabras: por cada caso confirmado o sintomático los especialistas dicen que hay siete o diez casos asintomáticos, quienes pueden contagiar sin saber y, lo que es peor, debutar con síntomas, con dengue grave o hemorrágico”, graficó.
“Entre las personas afectadas por dengue, si llegaran a ser contagiados nuevamente – hay cuatro serotipos o variantes – hay posibilidades que un 30 por ciento tenga del tipo grave o hemorrágico; entonces ante la ausencia del sistema de salud, es la sociedad la que debe comprometerse”, avizoró.
“La epidemia obliga a recurrir a un protocolo cuyos efectos permiten utilizar herramientas y medios más profundos y, tal vez, idóneos para intentar comenzar a controlar la arremetida y, posiblemente, pensar en reducirla para controlarla; pero por ahora estamos muy lejos, principalmente por la línea política basada en el engaño de las autoridades”.

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