Tensiones en el armado nacional de Cambiemos

NACIONALES 01/05/2017 Por
Algunos, en la Casa Rosada, la denominan con ironía "la temporada alta de los conflictos". Más allá de lo simpático del rótulo, los cierres de listas y la elección de candidatos en todas las provincias generan tensiones y conflictos indisimulables en Cambiemos. La UCR local también aparece en la mesa chica de las indefiniciones.
NAIDENOFF Y BURYAILE ABRAZADOS
Aunque acorralados por sus propios brazos, las miradas de uno y otro marca el momento político distinto de Naidenoff y Buryaile dentro de la UCR.

El cierre de listas provinciales en Chaco, que terminó con escándalo y con Pro y la CC-ARI fuera de las armadas por la UCR, son sólo la punta del iceberg de problemas que el titular del Consejo Nacional de Pro, Humberto Schiavoni, y su secretario, Francisco Quintana, intentan resolver con sus pares en cada distrito. La ciudad de Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba, Formosa y Tucumán son otras provincias en las que la falta de acuerdos entre los socios determinan situaciones de conflicto directo o larvado, quejas por "falta de apoyo" de Balcarce 50 o peleas por cartel de dirigentes del mismo espacio.

Chaco puede. El tres veces gobernador Angel Rozas no tiene fama de conciliador. "Pero está jugando bien, leal al Gobierno, y mirá cómo le pagan", se quejó ante LA NACION un alto dirigente radical, molesto porque desde la Casa Rosada "bajaron" una lista de candidatos a diputados provinciales liderada por Leandro Zdero, del sector interno opositor a Rozas, que encabeza la funcionaria (y casi con seguridad candidata a diputada nacional) Aída Ayala.
El enojo de Rozas y de dirigentes de su espacio como Livio González se tradujo en hechos: la UCR chaqueña armó la lista a su gusto, y dejó afuera a Pro y la CC-ARI. "Para las listas nacionales, el panorama no es el mejor", reconoce un dirigente radical. Rozas habló luego del cierre con Mauricio Macri. "Limaron asperezas", contaron dirigentes con conocimiento de la audiencia y del enojo presidencial. Autocrítico, Schiavoni aseguró que "el problema allí ya se solucionó, dimos vuelta la página y miramos hacia adelante". Pero en la UCR siguen las quejas: aseguran que la política nacional de "bajar" fondos a los gobernadores peronistas (como Domingo Peppo en Chaco) perjudica las chances de los locales.

Doble lealtad. El Gobierno apostaba a la candidatura de José Corral, titular de la UCR a nivel nacional, para encabezar la resistencia de Cambiemos contra el Frente Progresista. Pero el radicalismo no romperá con el socialismo gobernante, al menos en lo que hace a las alianzas de cada intendencia. "No es tan seguro que se presente, falta una reunión con el Presidente y Marcos Peña", señalan cerca del titular partidario e intendente de Santa Fe. Dirigentes de Pro criticaron a la UCR por no definirse: "Todavía esperamos que el radicalismo genere más apoyo al proyecto del Gobierno, pero el tiempo pasa y sus gestos dicen lo contrario. Cambiemos está muy lejos del Frente Progresista, que siempre estuvo más cómodo con el kirchnerismo", dijeron los diputados nacionales de Pro, Anita Martínez y Lucas Incicco.

Dilema porteño. La UCR nacional pudo hacer muy poco para evitar el portazo de Martín Lousteau, que decidió competir contra la lista que casi con seguridad encabezará Elisa Carrió. "Corral es un presidente débil, la UCR Capital está con Lousteau", se jactaron cerca del ya ex embajador en Washington. Todo indica que ni las gestiones de Corral, ni el pensamiento de algunos dirigentes de Pro podrán torcer la decisión de Macri y Rodríguez Larreta: no habrá internas y habrá radicales, macristas y lilitos criticándose entre sí durante la campaña porteña.

Más nubarrones. Otros distritos también pronostican tormentas: en Córdoba, la decisión de Pro de promover al diputado Héctor Baldassi y a algún representante del sector de Luis Juez como candidatos eriza la piel de Ramón Mestre y el radicalismo local.
En Formosa, con el senador radical Luis Naidenoff ya lanzado, se espera la venia presidencial para ver si el ministro de Agricultura, Ricardo Buryaille, se presenta a una interna; en Tucumán, el radical José Cano no baja sus aspiraciones a ser diputado y pelear la gobernación en 2019, la misma aspiración del peronista Domingo Amaya, funcionario del Ministerio del Interior.
Frentes abiertos que, a juicio de los protagonistas, alguien debería cerrar. "La mesa nacional de Cambiemos debería funcionar", criticó un destacado senador radical, apuntando a la conducción de Pro, pero también a Lilita Carrió y Ernesto Sanz.

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