Volvió a imponerse un marcado desinterés oficial para atender el reclamo de los bananeros

LOCALES 01/07/2017 Por
Con distintos matices, pero coincidiendo en el rechazo, tanto con el Gobierno provincial como con la Secretaría de Agricultura Familiar dependiente de Nación, los funcionarios se mostraron indiferentes ante el planteo que los productores norteños trajeron a la capital provincial, juntamente a los miles de kilos de la fruta que regalaron en varios puntos de la ciudad, como muestra simbólica del momento que vuelven a vivir.
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La avidez demostrada por cientos de vecinos para conseguir una bolsita de bananas contrastó notablemente con la indiferencia con que los funcionarios locales y nacionales atendieron este viernes la demanda de un grupo de bananeros que vino a Formosa a presentar formalmente una lista de necesidades para intentar sacar del pozo en que cayó el cultivo, como consecuencia de la mentira y de la desidia oficiales.
El ingreso a la ciudad de una caravana de vehículos transportando a chacareros asociados a la Federación Agraria Argentina de Laguna Naineck y unos 5 mil kilos de bananas fue obstaculizado en un control policial donde el oficial interpuso todo tipo de argucias para frenar la movida. Tras varios cabildeos y espurias concesiones los productores se metieron al microcentro, pero no pudieron instalarse frente a la Casa de Gobierno para regalar las bananas. Lo hicieron a varias cuadras de allí. Tampoco le recibieron el petitorio por no “contener las formalidades requeridas”.
Después fue el turno de las oficinas de la Secretaría de Agricultura Familiar que depende del Ministerio de Agroindustria nacional. El titular del área, Raúl de la Tabla, mandó a dos empleados a reunirse fuera del local con referentes de FAA para evitar las fotos y las pocas explicaciones que puede dar para justificar las mentiras que en las últimas semanas quedaron en evidencia, de parte del jefe de la cartera nacional, respecto del comercio y los precios de la fruta.
El periplo concluyó en el barrio Namqom, donde cientos de aborígenes se abalanzaron sobre las bananas.

CRISIS HISTORICA
Entretanto, el director de la Federación Agraria Argentina en Naineck, Pánfilo Ayala, dijo que el motivo de la movida fue “hacer visible la realidad de la producción bananera”.
Así, dijo que “por falta de comercialización y bajos precios ha desaparecido casi el 75 por ciento del cultivo de la banana” fundamentando que se genera por el ingreso masivo de la banana extranjera (boliviana, paraguaya, brasilera y ecuatoriana).
Por ello, siendo que es la fruta que más se consume en Argentina importando alrededor de 450 mil toneladas por año” no logran comercializar a buen precio porque por “el ingreso masivo en época de cosecha local a bajo precio no nos dan las condiciones numéricas para vender nuestra banana al precio que pretendemos y sostener la producción”.
Al referirse que en época estival, cuando no hay fruta local, la banana importada se vende al triple por lo que consideró que podrían “estar ante un delito internacional que se llama dumping y el estado debería ver esta situación”.
Informó que estos inconvenientes los tienen hace 17 años planteando la posibilidad de tener un cupo en el ingreso de banana extranjera en época de cosecha estival y la compra pública como alternativa comercial con un precio de referencia.
Por esta situación, Ayala dijo que está en riesgo el trabajo de 560 familias de pequeños productores, 250 familias de embaladores y alrededor de 250 peones ocasionales que dependen de esta actividad. En esta cadena, agregó, los que pierden son los consumidores y los productores.
Finalizó diciendo: “Nosotros no somos formadores de precios (…) nos ofrecen $1,50 el kilo y creemos que $3,50 sería lo ideal. Una compra pública o un precio de referencia” que puede establecer el Estado ayudaría a sostener la producción.

 

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