Bananeros rompieron con Buryaile y ahora buscan a Macri

DESTACADOS 09/07/2017 Por
Son productores de Salta, Jujuy y Formosa y pedirán, formalmente, en las próximas horas una audiencia con el presidente. Consideraron “completamente intrascendentes” las gestiones del ministro de Agroindustria. Tildan de gestión extrema la que encaran ahora para ubicar la actual producción, que apenas sobrepasa las 5.000 hectáreas en las tres jurisdicciones.
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“Queremos hablar con el presidente, necesitamos con urgencia una respuesta para los miles de pequeños productores que viven de esto y que, año tras año, se convierten en tristes testigos de cómo su trabajo cuesta cada vez menos y, principalmente, de nuevas mentiras armadas deliberadamente desde los niveles oficiales, para que nada cambie”, planteó el director regional NEA de la Federación Agraria Argentina, Pánfilo Ayala, tras formalizarse un bloque entre Salta, Jujuy y Formosa que “padecen los mismos problemas”.
Para afinar el escenario actual, el referente contó que “en la Argentina llego a existir unas 20.000 hectáreas de banana; en Formosa, en la década del 70 y del 80, se contabilizaban 12.000 hectáreas; actualmente hay 1.500, 560 productores y 500 familias más entre embaladores y peones ocasionales”.
Abundó sobre las otras jurisdicciones: “En Salta, diez años atrás eran 7.000 las hectáreas de banana; actualmente cerca de 3.000, a cargo de unos 200 productores; en Jujuy, un total de 12 productores se dedican a este cultivo sobre 600 hectáreas”.
“En Misiones, alrededor de medio centenar de hectáreas se utilizan para producir bananas”, redondeó.
“Resolvimos encarar una gestión inmediata para reunirnos con el presidente Mauricio Macri para explicarle la grave situación de la producción bananera en la Argentina y solicitar en forma directa las medidas que nos permita seguir existiendo como sujetos agrarios”, sintetizó.

SOLO PROMESAS                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                         “Desde los niveles oficiales tenemos tantos reclamos históricos como respuestas fraudulentas que cada temporada se reciclan dando lugar a promesas tan indignantes como mentirosas”, acusó.
“En septiembre de 2016, el ministro de Agroindustria, Ricardo Buryaile se comprometió a conseguir compradores de banana para absorber toda la producción, durante un encuentro que con sindicalistas y productores del norte formoseño; la reacción posterior se limitó al ofrecimiento de 8 millones de pesos para créditos a través del FONDAGRO, destinado a toda la logística que rodea al proceso de venta”, recordó.
“Apenas cinco meses después, junto a la conducción nacional de la Federación Agraria, en su propio despacho ministerial se le replanteó el pedido de medias para garantizar la comercialización de la banana a un precio justo para evitar lo que está sucediendo en plena cosecha”, dijo, en un discurso que buscaba acumular argumentos para robustecer el perfil del funcionario.
“Ahora, el Gobierno nacional ofrece llevar 1.000 cajones de banana de 22 kilos cada uno, en forma semanal, para venderlos en mercados alternativos de Buenos Aires, cuando la situación exige ubicar, como mínimo 12.000 cajas diarias para descomprimir la oferta y que la fruta no siga pudriéndose en las chacras”, reprochó.
“Los datos que hace público el ministro Buryaile respecto de la cantidad de hectáreas de bananas que existía y existe cultivadas en la Argentina son descabellados: decir que en 1990 había 200.000 hectáreas de banana en la Argentina en falso; en esa época no superábamos las 15.000 hectáreas en el país. Que se redujeron a 80.000 hectáreas en 2016 es otro dato falso porque el pasado año y actualmente existen alrededor de 5.000 hectáreas de banana en la Argentina”, enfatizó Ayala
“Al sector primario los ocasionales compradores ofrecen alrededor de $1,20 por kilo de banana producida, cuando debería percibir $3,50 para cubrir los costos de producción y obtener ganancias”, graficó.
“Este estado de cosas sólo confirman que las acciones de Buryaile son completamente intrascendentes; a tal punto que nunca hemos visto una conducta de real compromiso ni basada en la franqueza de las acciones anunciadas”, acusó. "Por eso decidimos buscar una vía directa con el propio presidente Macri", reafirmó.

MISMO ESCENARIO REGIONAL                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                   Desde la Asociación de Productores de Frutas y Hortalizas de Salta y Jujuy, Juan José Ortega, dio su mirada: “En Salta a nosotros nos está pasando lo mismo. Porque si Formosa no puede vender la banana en Buenos Aires por los bajos precios, tiene que buscar a los mercados más cercanos, que somos nosotros. Entonces, al mercado de Tucumán, al mercado de Salta y al mercado de Jujuy están trayendo toda la mercadería que pueden traer de Formosa a un precio ridículamente bajo, lo que hace que nosotros tampoco podamos vender la banana”.
“Con los productores del bloque que acabamos de integrar, coincidimos en la necesidad de frenar el ingreso de banana importada, regulando las mismas para importar solamente los que necesita consumir el país, para lo cual se habrá de solicitar a nivel nacional que se instrumenten las medidas necesarias para lograr las medidas requeridas; que algún funcionario desinformado plantee la existencia de acuerdos comerciales con países vecinos para justificar nuestro ahogo es tan lamentable como impropio de quienes ejercen cargos de la función pública”, apreció Pánfilo Ayala.
La banana es la fruta que más consumen los argentinos: cada uno de nosotros en promedio se come más de 12 kilogramos anuales. Aunque en el norte del país hay una zona tropical que la produce, la oferta local atiende apenas una fracción de ese gigantesco negocio. En cambio, la fruta importada arrasa: en 2015 entraron desde el extranjero más de 400 mil toneladas, con un crecimiento del 50% respecto de una década atrás.
La Argentina gasta cerca de 200 millones de dólares cada año para importar las bananas que necesita. Según datos oficiales, el último año ingresaron 404.279.000 kilos, que representaron 91% del total de la fruta importada, muy por arriba del kiwi, la palta y el ananá.
Frente a semejante demanda, hay varios países que hacen buenos negocios en la Argentina: más de la mitad de la banana llega desde Ecuador, pero también hay importaciones desde Bolivia, Paraguay, Brasil y hasta de Chile, que colocó aquí 191 toneladas en 2015. La presencia de fruta extranjera es cada vez mayor, ya que diez años atrás se importaban solo 300 mil toneladas, unas 100 mil menos que en la actualidad.
“Analizamos regalar unos 30.000 kilos de bananas, listas para el consumo humano en Plaza de Mayo para hacer visible a todo el país nuestra realidad”, dijo el productor formoseño, adelantando la movida si no encuentran respuestas oficiales rápidas para los bananeros norteños.
Consideró que el ministro Buryaile “arma mentiras que luego distribuye en sus discursos oficiales dirigidos a la clase política, tal vez, porque en absoluto se traducen en respuestas concretas; en esto hay una plena coincidencia con los salteños y jujeños”.

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