REVUELO EN EL AVISPERO RADICAL

DESTACADOS 26/07/2017 Por
Aunque muchos correligionarios jamás lo admitirán públicamente, una práctica pre-electoral muy utilizada es un calco de la que aplican los compañeros para el mismo proceso: la presentación, a última hora, de las listas de candidatos.
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Con esta conducta generan un verdadero revuelo entre sus dirigentes y adherentes, donde confluyen, casi por igual, caras largas y prolongados aplausos, en clara señal de desaprobación o aval, respectivamente.
En el último mes se realizaron no menos de media docena de reuniones informales entre dirigentes radicales, preocupados por el repetido silencio, aunque también, determinados a encarar acciones concretas para que la misma vieja escena no se repita esta vez.
Una conocida exlegisladora, algo retirada hoy de las lides políticas lo explica con elocuencia: “La UCR está en manos de dos o tres que se atribuyen toda la representatividad del partido, como si se tratara de un club privado manejado por un grupo selecto del que emanan todas las decisiones, incluidas las candidaturas a cargos electorales”.
Para ella el objetivo es tan claro como coercitivo: “Hoy nadie ignora que detrás de las candidaturas corre mucho dinero, con dirigentes dispuestos a afrontar el acceso a una diputación o a una concejalía a cambio de cifras millonarias; con la excusa que el dinero se utilizará para la campaña, los propietarios del club hacen una suculenta diferencia”.
Pero además, hay otros interesados con otros intereses; la misma mujer tiene su mirada del asunto: “El tiempo previo al anuncio de las candidaturas mantiene en vilo a muchísima gente, generándose angustiantes e indignantes expectativas, sustentadas en espurios apoyos que, finalmente, no son más que vacíos discursos para evitar la fuga de los dirigentes o la conformación de otras listas”.

CLARA REACCIÓN
Las reuniones que se andan realizando en domicilios particulares tienen por finalidad, por ahora, hacer público un duro documento cuestionando estas maniobras y, principalmente, obligar a la dirigencia partidaria a dar a conocer cada uno de los apellidos de las listas de candidatos a diputados provinciales y de concejales municipales de los principales pueblos del territorio.
“Todos y cada uno de los radicales tenemos el mismo derecho y la misma aspiración de ocupar cargos públicos, contando para ello con nuestra capacidad, las banderas históricas y el ideario que nos legaran Alem e Irigoyen y robustecieran Balbín y Alfonsín”, planteó un viejo militante que vive en el barrio San Miguel, asiduo participante de esos encuentros.
Por estas semanas vienen surgiendo varias listas, con apellidos que buscan la reelección, son cambiados de lugar y otros que sorprenden por lo desconocido y por su procedencia. Cada caso despierta rechazo o aprobación, dependiendo de varios factores que hacen a la vida interna misma.
Por ahora, los díscolos radicales que sólo se identifican como “muy muchos” y “largamente representativos”, pretenden ser tenidos en cuenta en la conformación de las listas o, en una siguiente alternativa, poder conformar sublemas con las mismas aspiraciones.
Sin embargo, plantean un riguroso cuadro si las exigencias no son atendidas: “Esperaremos un tiempo prudencial, tras el cual armaremos un nuevo frente electoral que contenga las aspiraciones y las expectativas de muchos dirigentes de varios espacios que por un manejo oscuro y coercitivo somos dejados de lado. Queremos que el diputado nacional sea radical, pero también ser tenidos en cuenta. Lamentablemente se anteponen otros intereses; pero ya no lo permitiremos”, arengó el viejo que vive detrás de la González Lelóng.

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