El massismo, ante el desafío de evitar los discursos espejados

NACIONALES 22/07/2015 Por
El Frente Renovador delinea su estrategia para la recta final de la campaña antes de las PASO. El dilema de la similitud con la nueva retórica macrista y el sueño del fin de la polarización
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Máximo Kirchner creyó haber escuchado a Mariano Recalde cuando oyó a Mauricio Macri elogiar YPF, Aerolíneas Argentinas y la Asignación Universal por Hijo. Pero también podría haber sido Sergio Massa: desde 2013, el líder del Frente Renovador destacó las tres medidas e insistió una y otra vez en que quiere "mantener lo bueno y cambiar lo malo".
El giro discursivo del PRO hace pensar a los asesores del hombre de Tigre que fue acertada la decisión inicial de hacer equilibrio entre el oficialismo y la oposición más pura. El camino de lo que en el massismo denominan "la ancha avenida del medio". La cuestión ahora es cómo recortar la ventaja que Macri les saca en todas las encuestas.
Cuando le preguntan cómo harán para diferenciarse de un candidato con una retórica tan similar, el consultor Sergio Bendixen apuesta a los spots que empezaron a circular este lunes en los espacios gratuitos de radio y TV cedidos para la campaña.
En los minutos que le fueron asignados para esta primera semana, el Frente Renovador eligió mezclar las propuestas puntuales con un video de corte más general bajo el lema "El odio se va. El futuro nos pide un país". En él puede verse a un bebé que llora frente a una pantalla de TV que muestra algunos de los peores momentos de las gestiones del kirchnerismo y el macrismo.
Esta semana, el titular de Bendixen & Amandi recibió los resultados de los primeros focus group para medir la recepción de los spots no sólo de su candidato, sino también de los de Scioli y Macri. En líneas generales, la respuesta a las propuestas massistas fue positiva. Pero una y otra vez surgió la misma duda: ¿es Massa el candidato capaz de llevarlas a cabo?
Una vez por mes, el estratega peruano realiza una encuesta nacional de 2.000 casos presenciales para detectar avances y retrocesos. En junio, cuando la mayoría de las consultoras registraron una fuerte caída de Massa, Bendixen sostenía que estaban apenas dos puntos porcentuales por debajo de Macri. Hoy, cuando algunos sondeos detectan un leve rebote del ex intendente de Tigre, sostiene que en realidad no hubo grandes cambios.
Para la encuesta de este mes, su equipo relevó la semana pasada a unas mil personas. Los resultados preliminares arrojaron que los principales candidatos no variaron más de un punto. Esta semana encuestarán a las mil personas restantes para completar la muestra y saber si la voltereta discursiva del PRO y su ajustado triunfo porteño tuvieron algún impacto.
Bendixen es poco optimista: según su experiencia, esas cuestiones suelen preocupar más a los políticos y los medios que al votante promedio. En cambio, observa con cierta satisfacción el hecho de que el macrismo haya perdido en las comunas del centro y el sur de la Ciudad, señal de algunos problemas para instalar su discurso entre los sectores de ingresos medios y bajos.
En los días que quedan de campaña, los cañones del Frente Renovador apuntarán a señalar al kirchnerismo y el macrismo como caras de la misma moneda. Si la diferencia con el PRO es menor a los cinco puntos, consideran que la idea de la polarización quedará enterrada. Las fallas de las encuestas y los tropiezos del partido amarillo todavía les dan alguna esperanza. Según sus mediciones, casi la mitad de los argentinos aún no decidió su voto o aún está dispuesto a cambiarlo.

Un bebé que llora, la apuesta massista para la primera semana de spots

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