El peronismo arriesga más que el Gobierno en el Senado, pero hay un escenario abierto

DESTACADOS 13/08/2017 Por
Las elecciones legislativas de este año serán más determinantes para el peronismo que para Cambiemos en lo que respecta al Senado, debido a que el PJ-FPV, que ostenta una holgada mayoría, arriesga 15 bancas mientras que el oficialismo sólo pone en juego 4 escaños.
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En octubre, pasadas las elecciones primarias, las provincias de Buenos Aires, Formosa, Jujuy, La Rioja, San Luis, San Juan, Misiones y Santa Cruz elegirán tres senadores cada una y en ese proceso modificarán el esquema del Senado, donde el PJ-FPV tiene 41 (con aliados incluidos) de las 72 bancas que componen la Cámara y Cambiemos sólo 15.
El bloque mayoritario arriesga las dos bancas de mayoría por Buenos Aires, Jujuy, San Juan, Formosa, Santa Cruz, La Rioja y Misiones, donde además se juega el lugar de Sandra Giménez, que pese a tener un monobloque actúa como aliada de la bancada mayoritaria. En tanto, el oficialismo sólo pone en juego las bancas de los radicales Silvia Giacoppo en Jujuy, Luis Naidenoff en Formosa y Alfredo Martínez en Santa Cruz, y la del aliado peronista Roberto Basualdo en San Juan.
Pero la renovación no sólo amenaza la superioridad del peronismo contenido en el bloque PJ-FPV, sino en sus otras vertientes: también alcanza al escaño del riojano Carlos Menem y a las dos bancas de mayoría de la provincia de San Luis que ocupan Adolfo Rodríguez Saá y Liliana Negre de Alonso.
Más allá del resultado que se dé en la provincia de Buenos Aires, donde la candidata de Unidad Ciudadana Cristina Kirchner es la rival más difícil que tiene Cambiemos, los oficialistas del Senado confían en que después de octubre quedarán en una mejor posición relativa, aunque seguirán sin ser mayoría. Y es que sostienen que aún con un mal resultado podrán sumar más bancas que las que tienen hoy, dado que actualmente no tienen representantes por Buenos Aires, La Rioja, San Luis, San Juan y Misiones y eso cambiaría: si salieran en segundo lugar en alguna de esas provincias, de todas formas sumarían un senador.
El optimismo de la bancada oficialista apunta también a la provincia de Jujuy, donde están confiados en lograr dos bancas (retendrían la que ya tienen y sumarían una) por la lista que patrocina el gobernador, Gerardo Morales, mientras que la tercera sería para el Frente Renovador, que responde al vicegoberandor, Carlos Haquim, por lo que las tres serían del oficialismo. Tampoco descartan que se produzca algo similar en Santa Cruz, donde el kirchnerismo atraviesa una profunda crisis política y la lista de Cambiemos que encabeza Eduardo Costa tiene posibilidades de imponerse.
El peronismo vería así reducido su poder en el Senado, pero seguiría siendo la fuerza con mayor cantidad de votos, aunque la posibilidad de un desembarco de Cristina Kirchner pone un manto de incertidumbre sobre el futuro de ese sector.

EL FACTOR CRISTINA
En el bloque PJ-FPV hay nueve senadores que forman parte del ala kirchnerista o que se perfilan como eventuales aliados de la expresidenta, en caso de que llegue al Senado.
De esos nueve, ocho (por Santa Cruz, Misiones, San Juan, San Luis y La Rioja) se quedaron sin posibilidad de ir por la reelección y la única que podría tener un mandato más en el Senado sería la jujeña Liliana Fellner, siempre y cuando gane las primarias de su partido. No obstante, si Cristina Kirchner llega al Senado contará con el apoyo de aquellos leales que todavía tienen mandato: Anabel Fernández Sagasti; Marcelo Fuentes; Nancy González; Silvina García Larraburu; María de los Ángeles Sacnun; Ana Almirón; María Inés Pilatti Vergara; Inés Blas y Mario Pais.
Esas nueve bancas "cristinistas" podrían ser diez si Fellner consigue ser reelecta; once si Cristina asume la banca por la minoría o doce, si gana la elección bonaerense y llega junto a Jorge Taiana, aunque no se descarta que si se da ese último caso sume a muchos otros que hoy responden solo a los gobernadores del PJ, bajo la coordinación del jefe del bloque, Miguel Pichetto.
Si bien nadie se imagina una convivencia entre Pichetto y Cristina en el mismo bloque (debido a que el senador la dio por jubilada ni bien dejó la Presidencia y mantuvo un espíritu colaborativo con el Gobierno) y la mayoría coincide en que habrá ruptura, la relación entre los mandatarios provinciales del PJ y la Casa Rosada podrían alterar esa ecuación.
Los gobernadores peronistas ya le plantearon al Gobierno que darán pelea por el reparto de recursos cuando se discuta el Presupuesto 2018 y la prórroga del Impuesto al Cheque, un gravamen coparticipable entre Nación y provincias.
Es posible que los mandatarios del PJ, que tienen una fuerte influencia en el Senado, piensen que para esa pelea es mejor mantener el bloque del PJ-FPV unido, dado que superará en número al oficialismo.
Si se diera un entendimiento entre la expresidenta, los gobernadores y Pichetto el escenario podría ser muy distinto al de un quiebre en el bloque mayoritario.

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