Inseguridad: para Olivera, “la prioridad debe ser el vecino común, no el funcionario público”

LOCALES 08/09/2017 Por
Opinó que "pensar al revés sólo robustecería la idea de que existen ciudadanos de primera y de segunda o tercera”. Planteó que este tipo de hechos pone al descubierto “por donde pasan las políticas públicas en Formosa”.
fabian yo

El concejal Fabián Olivera consideró que la inseguridad “es alarmante” en la ciudad, exigió una “mirada más realista” a las autoridades provinciales para torcer el rumbo de las cosas y planteó que “la prioridad debe ser el vecino común, no el funcionario público”.
“Hace muchos meses que el reclamo vecinal está siendo encabezado por los casos de robos, tanto en la vía pública como dentro de los propios hogares; existe una alarmante escalada, donde la violencia y la exposición de todo tipo de armas son moneda corriente para el cometido de los ilícitos”, contextualizó el legislador de Cambiemos.
“Barrios enteros con vecinos que convirtieron sus viviendas en pequeñas celdas constituyen un paisaje cada vez más extendido”, agregó.
“E incluso los cambios culturales, tanto para salir como para regresar están ahora supeditados a determinadas condiciones, siempre pensando en no caer en las manos de los delincuentes”, dijo.
“En el barrio San Juan Bautista, por ejemplo, varios comerciantes me dijeron que ahora cierran sus locales a las 21, porque después se sienten muy desprotegidos y temen la visita de los dueños de lo ajeno”, reveló.
“No descubro nada si digo que cunde la incompetencia policial para frenar estos hechos, mientras los propios pobladores aseguran sentirse indefensos y que deben recurrir a sus propios métodos y a sus propias posibilidades para evitar ser robados”, cuestionó.
“Las mansiones de muchos funcionarios públicos son custodiadas por uno o más policías, quienes permanecen las 24 horas del día, sentados en sillones en las cercanías vigilando cualquier acontecimiento sospechoso, como si el propietario del lugar se mereciera más seguridad que un vecino del barrio San Miguel o de Villa del Carmen”, apuntó.
“Conozco a muchos empresarios del medio, que viven como cualquier formoseño más; no tienen vigilancia personalizada y si apelan a algún mecanismo de protección pagan, como corresponde, un servicio privado o compran cámaras, levantan sus murallas o instalan protectores eléctricos”, subrayó al cotejar.
“La prioridad en materia de seguridad debe ser el vecino común, no el funcionario público que cuenta con mayores recursos para evitar al delincuente”, consideró.
“Le hace mucho mal a la sociedad que la prioridad sean los funcionarios, porque esta conducta no hace más que robustecer la idea de ciudadanos de primera y otros de segunda o tercera”, valoró.
“Este tipo de hechos pone al descubierto por donde pasan las políticas públicas en Formosa”, añadió.

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