El bananazo formoseño que echó a Buryaile

Macri se sintió sorprendido por aquella movida de agosto, armada por productores del norte; la valoró como el desenlace de la incapacidad de su hombre del área, sobre todo porque vino desde la provincia de donde es originario y organizada por conocidos dirigentes del propio radicalismo, aunque claramente comprometidos con la Federación Agraria.
loc.08_16.09.2016

El jefe de Gabinete, Marcos Peña, anunció este mediodía que el ministro de Agroindustria, Ricardo Buryaile, dejará el cargo y será reemplazado el titular de la Sociedad Rural Argentina, Luis Miguel Etchevere.
"Le hemos pedido que cumpla esa tarea ya que es muy importante en esta etapa de la negociación que pueda liderar la negociación en Bruselas entre la UE y el Mercosur, entendiendo que uno de los temas más sensibles pasa por lo agropecuario", explicó Peña, ante los periodistas acreditados de la Casa Rosada.
Estratega y medido, nada dijo sobre el contexto; tampoco que la decisión presidencial fue adoptada hace varias semanas, pero la hizo efectiva ahora, para evitar efectos políticos preelectorales.
A falta de 40 días para cumplir los dos años de gestión, Buryaile se quedó sin la estación clave para pugnar por reemplazar a Gildo Insfran, en 2019.
El nuevo rumbo tiene mucho más que ver con una salida elegante elegida por los asesores de Macri para no morigerar las razones de fondo, para entender el alejamiento, forzado a todas luces, del formoseño. Las próximas horas, seguramente, mostraran a un sonriente Ricardo, preparando las valijas, y hablando de un natural cambio, de la continuidad de un proyecto y del esfuerzo de equipo.                                                                              Identificado como engreído y arrogante, a veces pendenciero, Buryaile acaba de sobrevolar su presencia en el proceso electoral aldeano, donde apoyó de lejos, como desinteresado de los efectos de su aporte.
Su salida habrá alegrado a muchos de adentro y de afuera del espacio político que integró, siempre haciendo fuerzas para que la grieta que generara, no se esfume.
¿Deja allanada esta situación a un nuevo mandato de Gildo Insfran, en 2019? Mmmm… difícil armar una conjetura.
La entrada de Buryaile a Agroindustria, el 10 de diciembre de 2015, armó un verdadero revuelo de esperanza y expectativas en varios sectores del campo formoseño. Pero la ilusión, rápidamente se esfumó, como aquella adolescente ante la primera desilusión, tras enterarse que su príncipe le mentía.
Buryaile mintió a vastos sectores de la producción primaria; se dedicó a darles una mirada partidaria a todos, encontrando sólo “enemigos políticos”, a quienes destrató y rechazó, olvidando su verdadero rol institucional. En esa tarea contó con el apoyo de aliados locales, muchos de los cuales accedieron a cargos legislativos en octubre, mientras otros fracasaron en el mismo intento.
Del mismo modo, varios funcionarios que el mismo exministro apadrinara para cargos nacionales que funcionan en Formosa, están siendo fuertemente acusados de incompetentes y de maniobras oscuras.
Macri siempre tomó nota de todo. No en vano es el presidente. La falta de pulso político, una naturaleza atolondrada y extremadamente sanguínea no demoraron en exhibirlo con claridad.
Muchos dirigentes agrarios de acá, conocen al detalle la informalidad del ex hombre fuerte de la oposición formoseña, lugar confirmado por el senador Luis Naidenoff, sin estridencias ni grandes méritos.
Mientras el barco se hundía, y la tripulación pululaba por subirse a las pocas canoas, un funcionario de carrera de Agroindustria que siempre mantuvo un vínculo con esta hoja, ensayó esta respuesta: “me consta que el presidente se sintió muy sorprendido por la movida de los bananeros de Formosa, Salta y Jujuy, en la Capital Federal; jamás esperó que Buryaile sea incapaz de frenar una cosa, así. Y mirá que hubieran otras, pero la de los bananeros fue fuerte”, contó.
El 2 de agosto, productores de esas tres jurisdicciones viajaron más de 1.500 kilómetros para regalar 30.000 kilos de fruta, en una protesta contra las políticas económicas del gobierno de Macri, luego de declararse “en situación de quiebra” y cuestionando “la falta de límites a las importaciones”.
Sino fue la última gota, seguro, fue una de las más grandes. Buryaile mudó su oficina y, al parecer, relegó toda su carrera política, confirmando un viejo adagio, que en política siempre se cumple con rapidez: “El que las hace, las paga”.

Max Alfredo Berenfeld

Director.
Lic en Ciencias Sociales y Periodismo.
Integró 16 redacciones de medios gráficos de la ciudad de Formosa y de otros puntos de la Argentina, además de otras dos en Asunción, Paraguay.
Fue jefe de Redacción de los ultimos tres diarios en los que se desenvolvió.
Miembro de FOPEA.
Tiene 29 años de ejercicio de periodismo gráfico.
En la faz pública, se desempeñó como jefe de Prensa, del Superior Tribunal de Justicia de la provincia de Formosa, durante 12 años.

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