A poco de reinaugurado, el puente sobre Av. Maradona vuelve a exhibir una estructura vulnerable

LOCALES 27/08/2015
Profundas grietas en una parte del hormigón que lo sostiene, desplazamiento de tierra y desprendimiento de parte del herraje de protección constituyen el rasgo saliente del paso. Hay preocupación entre quienes transitan la zona. El concejal Olivera renovó sus críticas ante “la falta de seriedad y compromiso de las autoridades competentes”.
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1 / 4 - Olivera observa la enorme grieta sobre uno de los terraplenes del viaducto

A fines de julio de 2014 fue interrumpido el tránsito sobre la avenida Laureano Maradona, tras comprobarse que su base estaba siendo socavada por el accionar del agua que en esa época se desplazaba con mucha velocidad y fuerza, como consecuencia de la arremetida del río Paraguay y otros cursos dependientes.
Tras varios meses de trabajo, incluyendo prolongados períodos de inactividad, el Gobierno provincial anunció, a fines de enero, la reactivación del puente que lucía muy remozado y seguro.
A menos de seis meses de la rehabilitación del viaducto, los problemas regresan, renovándose viejos reproches sobre la calidad de la obra pública que ejecuta el Gobierno provincial.
“Es lamentable que a poco de ser reinaugurado este paso que comunica a miles de vecinos del Circuito 5, en forma diaria, con el resto de la ciudad tengamos que volver a vivir la angustia de la inseguridad y del desinterés de las autoridades provinciales”, reflexionó el concejal Fabián Olivera.
“No es la primera, la segunda, ni será la última vez, seguramente, que tenga que salir a denunciar la falta de seriedad, compromiso y responsabilidad de quienes tienen la obligación de hacer su trabajo y hacerlo bien”, planteó.
“No hubo un cartel de obra para identificar a la empresa contratada para arreglar el puente el año pasado, de modo que no puedo salir a señalar al responsable de este engendro de la arquitectura moderna, como quisiera hacerlo para que el Estado jamás vuelva a fijarse en ella”.
“De todos modos, esto no le quita responsabilidades al Estado, ya que se trata de la continuidad de varios desaciertos, seguramente técnicos, al ejecutarse una obra pública. Muchas veces critiqué la forma precaria e irresponsable de una pavimentación o una vivienda; por eso me produce vergüenza que se repitan los desaciertos. Lo que se malgasta es el dinero de los vecinos y también su tiempo”, redondeó.
“Quiero insistir con la necesidad y obligación de se respeten los protocolos de cualquier obra, por ejemplo el cartel que detalla el trabajo previsto. Es vital que el Estado deje de contratar a empresas que no ejecutan la tarea con responsabilidad, así como que los controles oficiales tengan como premisa exclusiva el riguroso cumplimiento de lo proyectado”, advirtió.

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