Pobreza, mentira y postergación

PRIMERA PERSONA 21/06/2015
El reciente “premio” recibido por nuestro país por los esfuerzos realizados en los últimos 25 años para disminuir la pobreza, otorgado por la FAO con sede en Roma, fue escenario para que la Presidenta de la República hiciera sorprendentes declaraciones sobre la pobreza actual en la Argentina, que afirmó es inferior al 5%. Y lo dijo en momentos en que el Indec se niega a dar datos sobre el tema desde el año 2013.
Frente a esta absurda y contradictoria versión, organismos privados de prestigio siguen midiendo con claridad la verdadera pobreza. La UCA (Universidad Católica Argentina) fija para el año 2013 una pobreza media en el país del 27,5%. Aclara, además, que desde el año 2011 la pobreza aumenta anualmente: en 2011 era el 24,7%, en el año 2012 26,4% y en el 2013 el citado 27,5 %.
La contradicción entre manifestaciones oficiales en el orden nacional y la realidad que reflejan los datos concretos mencionados, se vuelven más graves al analizar la acción del Gobierno nacional con relación a la región más pobre del país que es nuestro Nordeste (NEA). Según datos del Banco Ciudad de Buenos Aires, en 2011 la pobreza del país era del 24,7% y en el NEA el 41,7% (un 69% mayor que la media del país). Para esa misma época el Indec definía que esa diferencia era del 89%, y reconocía que en Posadas (Misiones) la pobreza era un 92,3% mayor que la media del país, en la ciudad de Corrientes un 106,15% mayor y en Resistencia (Chaco) un 118% mayor que la media del país (ver informe del Indec en Ambito Financiero del 26/04/12, p. 9).
Pese a estos índices que hacen de nuestro NEA (Corrientes, Chaco, Misiones, Formosa y Norte de Santa Fe) la zona más pobre del país, el Gobierno nacional ha gastado miles de millones de pesos para subsidiar el gas del resto del país abastecido por gasoductos, que ha pagado en los últimos 12 años sólo el 10% de lo que pagamos en el NEA y las tarifas eléctricas pagamos más del doble que lo que pagaban en Puerto Madero en la ciudad de Buenos Aires.
Podemos mencionar otros detalles de la política nacional que postergan al NEA, pese a la prédica de supuesta inclusión para los más pobres:
1) El llamado “Gasoducto del Nordeste” que debiera beneficiar a todo el NEA, en la primera etapa se licitaron dos tramos entre Salta e Ibarreta (Formosa) y un tercer tramo entre Vera (Santa Fe) hasta cerca de Rosario, en zona que ya tiene gas natural barato. Por ley 26.728 de diciembre del año 2011, se autoriza al Poder Ejecutivo nacional a crear un recargo a los consumidores de gas del resto del país para financiar las obras de este gasoducto, sin que hasta ahora se hubiera avanzado con su aplicación. En los planes en marcha fueron marginadas las provincias de Corrientes y Misiones.
2) Durante el gobierno del Dr. Carlos Menem se sancionó la ley 24.076 que autorizaba a crear cargos al consumo de gas del resto del país, para financiar obras energéticas, sin que pusiera en marcha esta iniciativa.
3) La acordada construcción del 2° puente entre Corrientes y Resistencia, que era ferroautomotor, que tenía proyecto definitivo con ubicación 8 km al Sur del actual puente, fue archivado y en diciembre del año 2014 se hizo una nueva licitación que vuelve atrás con todo, suprime el cruce ferroviario y reubica el puente entre la isla Sombrero y las cercanías de Paso de la Patria en un segmento de más de 60 km de ancho. Absurdo.
Este cambio pone obstáculos a la conexión bioceánica entre el Sur del Brasil en el océano Atlántico y el Norte de Chile en el océano Pacífico, que conectado con la hidrovía Paraná-Paraguay impulsaría el crecimiento del Norte argentino.
Estos elementos de juicio exigen conocer a fondo toda la dimensión de esta realidad que duele y nos desafía. Nos convoca a unir fuerzas los distintos sectores políticos, económicos y sociales comprometidos con la región, para difundir la verdad, buscar los caminos razonables de superación y encararlos con firmeza en todas las instancias. Por encima de tantas cosas grandes y pequeñas que nos dividen, esto nos debe unir.
Aceptemos juntos el desafío.

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