El Gobierno nacional habría recibido a Pérsico y a D’Elía.

NACIONALES 04/01/2016 Por
Según el portal de noticias latecla.info hubo dos encuentros en el más profundo “hermetismo”. La problemática de las cooperativas en el centro de la escena
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Con el objetivo de garantizar la “paz”, el gobierno de Mauricio Macri abrió el diálogo con organizaciones sociales kirchneristas. Sin comunicaciones oficiales, representantes de los dos sectores, muy enfrentados en los últimos años, se sentaron con el gobierno.
Se realizaron dos reuniones. La primera fue en el Ministerio del Interior, el 14 de diciembre. Emilio Pérsico, jefe del Movimiento Evita; D’Elía, líder de Miles, y Miño fueron algunos de los dirigentes que llevaron los reclamos al edificio de 25 de Mayo 101, a metros de la Casa Rosada. No los recibió el ministro, Rogelio Frigerio, sino su segundo, Sebastián García De Luca, junto con Carlos Pedrini, secretario de Gestión y Articulación Institucional del Ministerio de Desarrollo Social.
“Se sorprendieron con el trabajo que hacemos las cooperativas. Nosotros les pedimos que fueran a ver las viviendas que construimos”, detalló Miño.
El segundo encuentro fue en el Ministerio de Trabajo, el 22 de diciembre. El ministro Jorge Triaca y sus colaboradores más cercanos recibieron a 12 dirigentes de la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP), entre ellos el jefe de la organización, Esteban Castro, del Movimiento Evita.
El reclamo central es la continuidad de los planes de cooperativas de trabajo. El más importante de esos programas es el plan Argentina Trabaja, con más de 250.000 beneficiarios y de los cuales sólo una pequeña parte en manos de las organizaciones. También hay en la lista de reclamos planes de cooperativas de viviendas, programas del Ministerio de Trabajo y beneficios otorgados por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). “Se comprometieron a mantener los programas hasta abril para hacer una evaluación más profunda”, relató Christian Miño, de la CNCT.
Otro de los pedidos urgentes fue el pago de una deuda de $ 800 millones, que dejó la gestión de Cristina Kirchner, por la construcción de viviendas, siempre según las agrupaciones.
“Nos chupa un huevo la parte política. Queremos darle trabajo a nuestra gente”, destacó otro referente kirchnerista, también en off the record. El primer contacto con el gobierno de Macri genera diferencias entre las agrupaciones del Frente para la Victoria (FPV).

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