Dos santos deberá desarticular una banda "lista para el asalto" en el PAMI

DESTACADOS 27/01/2016 Por
Un reciente exadministrador de la obra social nacional, es investigado por la Justicia, aunque pocos creen en un resolutorio que lo incrimine por los lazos políticos que lo vinculan con la administración provincial. En las oficinas de Moreno, muchos empleados saben que persiste un grupo puesto por el hombre del oeste para canalizar sus operaciones. Como operaba.
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Este lunes, el contador Diego Dos Santos asumirá formalmente la administración provincial del PAMI y además de los muchos problemas operativos deberá encargarse de una limpieza profunda en materia de recursos humanos. El objetivo del contador que responde a la Red Solidaria que encabeza el jefe provincial del radicalismo, Luis Naidenoff, será evitar la continuidad de grandiosos y oscuros negociados encarados por funcionarios metidos por el exadministrador del organismo, Víctor Fernández que aún siguen con las andanzas, aunque con mucha menos frecuencia.
El organigrama del PAMI muestra a una cabeza encarnada por el director, debajo del cual aparecen tres grandes patas: Contable, Prestaciones Médicas y Sociales. Esta última fue donde desembarcó con mayor virulencia Víctor Fernández, antes de ser echado luego de muchos años de gestión, acusado de gruesas irregularidades en la administración del organismo de Formosa. El Dr. Rolando Palavecino, destituido del organismo a poco de iniciada la auditoría, era el jefe del área.
Sociales se subdivide, a su vez, en Miniturismo; Subsidios; Hotelería; Cuidadores a domicilio; Subsidios de emergencia y; Centros de jubilados. “El encargado anterior, metió las manos en todas las áreas, para lo cual se nutrió de un selecto grupo de funcionarios; la mayoría metida por él”, afirmó un antiguo empleado que fue testigo de las maniobras y llamado a silencio por temor a perder el puesto.
De acuerdo con datos recogidos de fuentes cercanas a la auditoría que desde PAMI Nación se le instruyó a la administración de Fernández, hay dos hoteles que figuran en una corta lista de prestadores de ese rubro, fuertemente involucrados en el cobro de servicios que no se hacían o eran usufructuados por afiliados ya fallecidos. “Uno de esos hoteles esta sobre la avenida Lelóng y el otro cerca del Anfiteatro de la Juventud; ambos son algo precarios”, precisó.
Del mismo modo, frecuentemente se articulaban programas de turismo que incluían paseos, gastronomía y jornadas de descanso en el interior provincial y también fuera del territorio. “La gran mayoría de los centros de jubilados actuaban en connivencia con el director; armaban los paquetes que lógicamente incluían a los abuelos, pero jamás se realizaban. Sin embargo se pagaban las prestaciones”, indicó.
Lo mismo ocurría con los subsidios por alimentos que se pagan por mes. “La cosa era más o menos así: por ejemplo veían $290.000 para pagar a cien beneficiarios, muchísimos de ellos del extremo oeste provincial, por lo cual no van a venir a Formosa solo por $290. Entonces lo que se hacía era confeccionar seis o siete cheques dividiendo el total de lo recibido y un empleado iba al Banco Nación con el DNI del administrador para hacerse del efectivo. El argumento era siempre el mismo: llevarle la plata a cada afiliado en su localidad. Pero más allá de la irregularidad que surge con la efectivización, porque a cada uno debe entregársele un cheque que, de todos modos, se confeccionaba para no burlar el protocolo administrativo, todos sabíamos dónde iba a parar el dinero que traía del banco el compañero”, resumió.

POZO DEL TIGRE
El jueves 21 de octubre de 2010, dos muertos, varios desaparecidos e incalculables daños materiales dejó un devastador tornado en Pozo del Tigre. El PAMI dispuso el envío de dos personas para un relevamiento que le permita determinar la cantidad y tipo de afiliados afectados para proveerles de una rápida ayuda.
“Hasta hoy siguen viniendo abuelitos de Pozo del Tigre a preguntar sobre esa ayuda económica prometida, pese a que cerca de un millón de pesos debió desembolsar la obra social, tras conocer el resultado de la auditoría”, reveló el informante. Y agregó: “En todo este tiempo, los reclamos no dejaron de llegar. Se trata de una maniobra de lo más indigna, porque se golpea a un sector muy débil de la sociedad, que a su vez fue ataco por un fenómeno climático que lo dejó sin casa o con su hogar muy destruido”.
“Muchos expedientes referidos a estos desfalcos como a otros, extrañamente desaparecieron; pero ya sabemos las razones”, amplió.
Y si de conductas rastreras se trata, el episodio que sigue parece no tener ningún parangón: “Una ex empleada no quiso retirar un cheque de alrededor de $28.000 que se le hiciera para pagar su indemnización. Quedó un tiempo acá en el organismo, hasta que de alguna forma y con la participación del aceitado mecanismo que instaló acá, ese valor fue entregado a Fernández”.
“Se detectaron irregularidades también en la selección de cuidadores domiciliarios; fíjese que hay casos donde presidentes y presidentas de centros de jubilados gozan de ese servicio. Además, mucha de la gente que trajo Fernández ingresó sin respetar el perfil que el organismo requiere”, detalló.
Aunque los informantes no lo mencionaron, queda claro que en el PAMI existe toda una organización, cuasi mafiosa, estructurada para estafar a la obra social y perjudicar no sólo al fisco, sino, y esto es lo peor de todo, a cientos de ancianos que llegan al final de su vida rodeados de limitaciones y problemas debido a una gestión espuria.
El nuevo administrador deberá lidiar con los problemas tradicionales de la actualidad nacional del área, pero también con una banda creada para integrar una verdadera asociación ilícita que sigue respondiendo a los antojos de un funcionario que ya no está.

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