Formosa no tiene razones "de ajuste" para aplicar subas en el precio de la luz

DESTACADOS 31/01/2016 Por
Un estudio afirma que Mendoza y Córdoba ya pagan el servicio como si no hubiera subsidios. Gildo Insfran lo tiene centralizado en una empresa del Estado, por lo que está en la misma categoría.
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Mucha fantasía antiporteña atribuye a la "falta de subsidios eléctricos en las provincias" el hecho de que allí se pague mucho más por los mismos consumos. Pasaba lo mismo cuando las compañías eran estatales, luego de la privatización durante el período sin subsidios y luego también con ellos, durante el kirchnerismo.
A diferencia de lo que ocurrió con el sistema de gas por redes, la privatización de los 90 no dio a luz a un sistema tarifario nacional. Cuando el Enargas fija tarifas, lo hace en todo el país, donde operaba Gas del Estado.
El ENRE, cuando regula las tarifas a los consumidores, lo hace sólo sobre el área de la ex Segba, es decir, sobre Edenor, Edesur y Edelap. El resto ya eran empresas provinciales que los gobernadores si privatizaron lo hicieron por su cuenta, como Buenos Aires, que puso cuadros tarifarios descomunales para vender más cara la compañía. Algo parecido ocurrió en Mendoza. Córdoba retuvo para sí la controvertida EPEC, con tarifas que han llegado a veces a triplicar las de la Capital y el conurbano.
El subsidio nacional que comenzó a desaparecer alcanza a la electricidad en el mercado mayorista, que se entrega a las distribuidoras. Todas lo reciben subsidiado. El ENRE, en manos del gobierno K, impuso a las distribuidoras Edenor, Edesur y Edelap operar a pérdida. No tiene jurisdicción sobre las provinciales.
Un trabajo realizado en conjunto por la Asociación Argentina de Presupuesto y Administración Financiera (ASAP) y el Instituto Argentino de la Energía (IAE) General Mosconi mostró cómo los márgenes de distribución de la mendocina Edemsa y la cordobesa EPEC son altísimos. Un superávit que enriquece las arcas locales y disfrutaron sucesivas administraciones.
El informe explica: "La inequidad regional de las tarifas se da en un contexto en que en jurisdicción nacional se mantiene una política de congelamiento tarifario, y esa política no ha sido uniforme en la jurisdicción provincial. El resultado ha sido que los usuarios abastecidos por empresas reguladas por el Estado nacional (vg. Edenor o Edesur) de la Región Metropolitana que conforman el Gran Buenos Aires (que constituyen aproximadamente el 40% de los consumidores argentinos) reciban la energía eléctrica con tarifas muy inferiores a las que pagan los consumidores del interior".

LECCIÓN K
El informe destaca que "todas" las empresas distribuidoras reciben la energía subsidiada. Por ello las que ya tienen tarifas al consumidor como si los aportes nacionales no existieran podrían hacer un pingüe negocio, aplicando un alza y culpando a Macri.
Alguna vez en una reducción de subsidios que comenzó a ocupar los principales titulares periodísticos el entonces ministro Julio De Vido, advirtió a los gobernadores si aprovechaban la volada y aplicaban incrementos culpando a la Casa Rosada. El inventor del desastroso esquema conocía los vericuetos.
El trabajo de ASAP y el IAE reconoce el daño que causaron los subsidios eléctricos, poniendo al sector en una situación delicadísima y aumentando la inequidad, porque se favoreció más a los sectores más acomodados. Y diagnosticó: "Se recomienda reordenar el esquema de funcionamiento del sistema energético en sus diferentes etapas (generación, transporte y distribución), en el marco de una reducción gradual de los subsidios".
La aplicación de una tarifa social y la cautela por los efectos distributivos también figuran.
La regulación provincial ha hecho que en muchos casos los subsidios queden en manos de las compañías estatales, algunas de las cuales tienen presupuestos y gastos injustificables financiados por los clientes de todas las categorías.

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