Leuco alinea a Insfran y Boudou en los más resonantes casos de corrupcion

DESTACADOS 11/02/2016 Por
Al igual que lo publicado por diario “La Nación”, El nuevo editorial de Alfredo Leuco en Radio Mitre involucra al gobernador de Formosa con el exvicepresidente con los casos más resonantes de corrupción en la provincia y el país. El texto del periodista cordobes.
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La legendaria canción de Carlos Puebla se hizo himno en Cuba. Sobre todo esa parte donde dice “Y seguir de modo cruel con la infamia como escudo/ difamando a los barbudos/ Y en eso llegó Fidel”.´
Amado Boudou, el malandra de estado multiprocesado por la justicia, parecía uno de esos barbudos revolucionarios. Parecía nomás. Su sombrero negro todavía no era una boina y le faltaba una estrella roja de cinco puntas. Su discurso clasista y combativo lo transformaron en un patético personaje, una caricatura trucha del Che Guevara.
Habló por radio Rebelde, la del piquetero amigo del chavismo, el castrismo y el negacionismo del holocausto de los iraníes más fanáticos. Amado no bajó de la Sierra Maestra para liberar a Cuba del dictador Fulgencio Batista. Bajó del médano que tiene como domicilio en una de las malversaciones de documento público que hizo. No se internó en la Bolivia profunda para organizar la guerrilla campesina. Se fue a vivir a Puerto Madero, cerca de su comandante en jefe, Cristina Fernández de Kirchner. Sin embargo, Boudou, en la carpa de Luis D’Elía en el acampe de Plaza de Mayo exigió por la libertad de Milagro Sala, justo tres de los cristinistas que mayor imagen negativa tienen. El gobierno de Macri celebra que estos impresentables que rechazan las grandes mayorías sean las caras visibles de un cristinismo aislado y en franca decadencia. Solo hay que observar con detenimiento ese acampe para ver como La Cámpora se deja conducir por la agrupación Quebracho, la más violenta de la Argentina actual.
Con palabras groseras y una fuerte impronta antimacrista, Boudou vivó a Cristina y a Luis D’Elía. Se disfraza de izquierdista cuando toda su formación fue neoliberal y ortodoxa de la mano de los Alsogaray y la universidad del CEMA.
Se hace trampa a sí mismo. No dejó delito por cometer. Está procesado por la justicia en tres causas. Por recibir dádivas, es decir cobrar coimas en especies, con vuelos gratis en aviones y helicópteros. También lo procesaron por falsificar documentos para no darle la mitad de un auto a su ex esposa el día del divorcio. No parece un gesto solidario ni propio del hombre nuevo socialista.
Y también por uno de los más graves tiene que ir próximamente a juicio oral porque el fallo ya fue dejado firme por dos instancias superiores. Hablo de la estafa de Ciccone, del intento de apropiarse de la máquina de fabricar billetes. Primero por orden de Néstor Kirchner y después aprovechando su muerte para su propio bolsillo.
Tal vez como Al Capone, el ex vicepresidente de la Nación elegido a dedo por Cristina, vaya preso por algunos de los temas más chicos pero más fáciles de probar. Pero está claro que se creyó el más vivo de todos para robar. Dejó los dedos pegados en todas partes. Pero se sintió impune y pronto va a tener que explicar lo inexplicable. No hay una sola voz en el peronismo o en el kirchnerismo que se levante para defenderlo. Solo Luis D’Elía, que es una verdadera mochila de piedras.
Y todavía faltan las causas más graves. Por ejemplo la de enriquecimiento ilícito. El muy atorrante puso bienes de todo tipo a nombre de su familia cuyo patrimonio se multiplicó a la velocidad de la luz. El cancherito de Puerto Madero solía desplazarse en sus poderosas motos Harley Davidson y con una remera que decía “Cristina Capitana”, mostrando que tiene la cara dura y la mano larga.
Hay derrumbe del relato. Agustina K, la otrora segunda dama, no se puso colorada cuando dijo que “la política es como un hijo al que hay que darle todo” y reconoció que estuvo” en las malas que fueron muy malas de verdad”. El amor se terminó pero las causas judiciales siguen. Ella deberá dar explicaciones al juez Ariel Lijo que la investiga por enriquecimiento ilícito y al juez Julián Ercolini por ese robo sospechoso que sufrió en su auto estacionado a la hora en que Argentina jugaba la final del mundial de fútbol. ¿Quién no saca a pasear dos notebooks y hasta un disco rígido y lo deja en el asiento de atrás del auto? Las cosas que habrán hecho desaparecer. ¿Se acuerdan cuando Cristina la hizo subir al escenario del triunfo electoral?
O el robo de casi 8 millones de pesos que le hizo al pueblo pobre de Formosa en complicidad con el gobernador feudal, Gildo Insfran y su socio José María Nuñez Carmona. Es increíble que con lo clarito que está el delito en esta causa, Amado Boudou pueda caminar en libertad por las calles como una persona honorable.
En el senado despilfarró el dinero de todos los argentinos. Ñoquis por todos lados, millones y millones para el gremio legislativo en busca de protección y complicidad, un empleado que cobra y vive en Australia, y 126 millones de pesos para bancar una ficción de canal llamado Senado TV. Qué otra cosa se puede esperar de alguien capaz de mentir su domicilio en varios documentos de identidad?
Hasta Marcelo Tinelli lo gastó con sus tuits. Tal vez no sepa que sus viejos compañeros de La Mancha de Rolando que cantaban con él ataviados con remeras que decían “Clarín miente” hace unos días estuvieron actuando en el “Espacio Clarín” que parece que ya no miente tanto. Estos son mis principios pero si no les gusta lo cambio. Ese es el marxismo que practica, el tragicómico de Groucho.
El muy caradura habló de su resistencia frente a las corporaciones y al sistema financiero y se quiso victimizar diciendo que lo quieren callar y perseguir.
Casi como una confesión de caída en picada, Boudou dijo que “a cada uno le tocará lo que le tenga que tocar”. La diputada Graciela Ocaña en un tuit resumió la esperanza y la exigencia de un amplio sector de la población: “Los argentinos esperamos que te toque la ley y la justician y vayas preso”.
Muchos ciudadanos exigen eso. No por venganza ni por hacer leña del árbol caído. Pero a esta altura que los únicos corruptos del kirchnerismo castigados por la justicia sean Ricardo Jaime y Felisa Miceli parece un chiste de mal gusto. Una grosería que no causa gracia a nadie. Como este Amado Boudou, disfrazado de revolucionario para ocultar su imagen de delincuente. ¿Irá preso ese Che Guevara de pacotilla llamado Amado Boudou?

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