¿HASTA DONDE LLEGARA LA CRISIS MUNICIPAL DE ESTANISLAO DEL CAMPO?

LOCALES 06 de enero de 2020 Por
Cientos de empleados de la Municipalidad de Estanislao del Campo esperan que este miércoles, las autoridades del organismo les entreguen los recibos oficiales de los sueldos de diciembre que cobraron el sábado, en forma completamente informal, violentando varias normas históricas que el propio Estado sancionó, y, sobre todo, defendió, principalmente con el peronismo al frente del poder político.
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1 / 2 - El informal compromiso de entrega de los recibos de sueldos, entre un funcionario municipales y referentes gremiales.

Lo que viene ocurriendo en este pueblo del centro oeste formoseño es delicado, y el intendente municipal Arnaldo Barrios no parece con la convicción ni la capacidad necesarias para manejar el cuadro. Se trata de más de 350 empleados que cobran dineros, muy por debajo de la línea de pobreza, y en condiciones extremadamente precarias. En el resto de la provincia, la situación de los municipales no es muy diferente.
El último sábado de 2019, los empleados estuvieron desde las 7 de en medio del sol con una municipalidad vallada de policías haciendo horas de fila para poder percibir el aguinaldo, y se encontraron con que casi el 90 % de ellos, incluidos los más antiguos, sufrieron descuentos de entre 500 y 2800 pesos.
Allí les hicieron firmar una planilla en negro y nadie dio alguna explicación oficial; sólo trascendió que hubo un error en la aplicación de los cálculos, pero nada formal.
El municipio campeño tiene alrededor de 300 empleados de planta permanente, además de 47 entre jornalizados y contratados.
El sueldo promedio de un contratado ronda en los 2.700 pesos mensuales, mientras que uno de planta permanente, categoría 20 está cobrando en mano 4.900 pesos mensuales; de ahí entre las categorías 21, 22, 23 y 24 hay una diferencia de unos 700 pesos entre cada una de ellas.
Al día siguiente, y buscando mitigar la andanada de reproches, el jefe comunal dispuso el pago de un bono para los jornalizados municipales, que no llegan a ser 50. Pero cuando fueron en busca de los 1.500 pesos, se encontraron con una reducción del 50%, por el aparente incumplimiento de presentismo. La medida despertó todo tipo de indignación.
El primer sábado de 2020, los trabajadores fueron en busca de los sueldos de diciembre. Lo recibieron, pero sin recibos formales; les hicieron firmar planillas, con la promesa de regularizar la situación este miércoles.  Un trabajador municipal publico en Facebook esta postura: “¿No se si no somos peronistas, o el peronista se identifica por diferentes rangos?, ¿Hay peronistas de primera y de segunda? Si es así, ¿en que lugar estamos?, porque le aclaro al señor gobernador de Formosa que todos somos empleados municipales y militantes peronistas del modelo provincial y nacional, y estamos padeciendo persecución de parte del intendente de Estanislao del Campo que, supuestamente, es peronista. Ya es el colmo.                                                             El escenario político campeño se desarrolla bajo una rigurosa mirada de su nuevo intendente, al que nadie le reconoce rama política interna; sólo la autopertenencia del joven funcionario al modelo gildista, vislumbra algún rasgo de origen. Por lo demás, en el pueblo, no pocos creen que el muchacho está desesperado por cumplir sus compromisos financieros de campaña, pero los recursos públicos están muy comprometidos.

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