Bananeros temen una propagación virósica y cargan contra los uniformados

LOCALES 06 de abril de 2020 Por DE N/REDACCION
Crece la preocupación por la violación de normativas nacionales y locales porque en el norte provincial continúan utilizándose los cajones de madera para el traslado de la banana, mientras responsabilizan del cuadro al ninguneo de las fuerzas de seguridad y policial en materia de control.
CERTIFICACION
Facsímil de una certficacion expendida por la Comuna de Laguna Naineck tras fumigar un camion.

Desde la semana pasada días, rige el envase descartable como obligatorio prototipo para el traslado de la banana local. La medida pretende prevenir la propagación del coronavirus, y de otras patologías que los cajones de madera que venían utilizándose propagan, debido al incesante empleo de manos que atraviesan hasta llegar a los centros de ventas.
La medida se respalda legalmente en la resolución 373/18 de SENASA y la disposición provincial 064/17 de la Subsecretaria de Producción Sustentable del Ministerio de la Producción y Ambiente de Formosa.
Pero, tras un comienzo alentador en la aplicación de la medida, en las últimas horas, los llamados de productores denunciando la violación de la nueva normativa fueron incesantes.
La decisión asumida por la Federación Agraria Argentina de Laguna Naineck, al pedir la aplicación de esta medida tuvo su raíz, ante la pandemia del COVID 19; los funcionarios vieron y entendieron que los envases de madera son potenciales focos de propagación y contagio del coronavirus porque primero está la salud. Sin embargo, siguen usándose los viejos cajones, ante la permisividad de Gendarmería y la Policía provincial, de acuerdo con las versiones más difundidas entre varios productores.
Esas fuerzas deben intervenir en la aplicación de la resolución, impidiendo el uso de estos cajones, y también el traslado de la banana.
En la zona existe un protocolo para atender esta situación, pero se cumple a medias, permitiendo, en definitiva, el incumplimiento de la medida sanitaria. 
En Laguna Naineck se fijó un llamado “punto cero”, donde todos los camiones que entran a la provincia para llevar banana y los que lo hacen dentro del territorio provincial, deben ser fumigados con agua y lavandina, para luego recién dirigirse a la chacra para embalar la banana. Luego de la fumigación se le entrega un  Certificado de Limitación. Esta tarea está a cargo de la Secretaria de la Producción de la Municipalidad del pueblo.
Entretanto, la entrega de Guía de Traslado que otorga el Ministerio de la Producción está sujeta a la presentación del Certificado de Fumigación.
Cumplidos esos parámetros, queda en manos de los gendarmes y los policías provinciales apostados en las rutas el control de las normas nacionales y locales para el traslado.
Aunque nadie se anima a ventilarlo formalmente, entre los productores y otros actores vinculados con la actividad bananera, se cree que existe un guiño de ojos para que los viejos cajones sigan usándose, para lo cual la connivencia de los uniformados resultaría determinante.

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