EL FUEGO CONSUMIÓ UNA ANTIGUA PROPIEDAD Y DEJO DESAMPARADOS A DOS ANCIANOS

LOCALES 21 de abril de 2020 Por DE N/REDACCION
Un voraz incendio devoró en pocas horas toda la vivienda de una tradicional familia de Tatanè, ubicada hace décadas en el corazón de la comunidad, dejando a dos septuagenarios sin hogar y sin su medio de sustento, ya que las llamas también alcanzaron el local comercial emplazado en el frente de la edificación. Vecinos y amigos piden ayuda, y plantean su extrañeza ante la ausencia de funcionarios y familiares, muy identificados con el poder político local y provincial.

Todo se desencadenó al filo de la medianoche del miércoles de la semana pasada, cuando, aparentemente, se generó un cortocircuito en la cocina de una vieja construcción que en ese momento cobijaba a dos ancianos, y servía de hogar y de comercio a la familia Rivero. Allí crecieron y se formaron varios hijos de la pareja que siguen aun hoy formando Marciano “Paloma” Rivero y Candelaria Benítez.
Muchos vecinos fueron testigos directos del siniestro, quienes coinciden que el fuego se extendió con celeridad al resto del edificio, alcanzando además la zona del comercio que, durante más de 20 años fue identificado como “San Cayetano”, dedicado a varios rubros, aunque principalmente a la ropería, zapatillerìa, librería y, hasta, productos alimenticios.
La presencia de varios efectivos de la Policía provincial, y de decenas de pobladores y amigos sirvió para atenuar la intensidad de las llamas, pero no para evitar sus brutales consecuencias. Por la mañana, la imagen fue tan triste como irremediable: las pocas paredes que permanecieron paradas, pintadas con el negro que simboliza el abrazo del fuego, lucieron endebles y peligrosas.
A una semana del siniestro, los ancianos consiguieron cobijo en la casa de un hijo, mientras se esfuerzan por superar la dura experiencia, e intentan sobreponerse a una reacción completamente inesperada: la soledad en que cayeron, en el peor momento de sus vidas, pese al reconocido vinculo sentimental y politico que mantuvieron, varias de sus hijas, con reconocidos funcionarios del Gobierno provincial y local, incluyendo a Bernardino Irala, el hombre fuerte del pueblo y propietario de varias actividades empresariales y comerciales, además de presidente de la junta vecinal de Tatané.
Muchos vecinos se mostraron indignados por la falta de solidaridad y acompañamiento, y no dudaron en cargar contra el poder político, aunque apenas destacaron la presencia del jefe comunal de Herradura, que dejó en poder de los Rivero, colchones y mercaderías.
“La plata y la política hace esto en mucha gente, los vuelve mezquinos y malos; me parece imposible que esta gente que toda su vida vivió trabajando con dignidad y ayudando ahora, ante la adversidad no reciban la ayuda verdadera, sobre todo de sus parientes millonarios y de los políticos”, reflexionó una docente del lugar que dijo conocer de cerca lo que ocurre. Y agregò: "Pero ellos siempre militaron con el peronismo; no entiendo porque no apareció nadie".

Te puede interesar