LA COBARDÍA POLÍTICA DEL INTENDENTE  

LOCALES 10 de mayo de 2020 Por DE N/REDACCION
El jefe comunal de Laguna Naineck, Julio Murdoch, le está dando la espalda a los bananeros, quienes vienen reclamando que la Municipalidad del lugar establezca un precio mínimo de referencia por cada caja de banana que se venda desde esa zona. En declaraciones radiales, se mostró completamente cautivo del precio de mercado, ignorando, cándidamente, que es el Estado quien tiene la potestad para intervenir cuando la pugna entre las partes es desequilibrada.
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Hace varias semanas, la Federación Agraria de ese pueblo intenta obtener una respuesta del funcionario, al que le pidió que interceda entre los productores y la cadena intermediaria, para que se incremente el magro beneficio que reciben los bananeros. Los federados solicitaron que sea el Estado municipal quien establezca un valor mínimo de referencia, que les sirva a los productores como herramienta oficial para no caer ante las distintas estrategias que plantean quienes adquieren la producción y la colocan en los centros de venta. En las ultimas semanas, en el mercado frutihortícola capitalino, el cajón de banana podía ser adquirido en unos 1.100 pesos, cuando en el norte provincial, en las chacras era vendido en sólo 400.
FAA presentó un proyecto, pretendiendo que cada cajón se venda en las chacras a la mitad del precio final que salte en el mercado, antes de llegar al consumidor final.
Luego de mucho silencio del funcionario, y una gran presión mediática y pública de los dirigentes sindicales, este domingo Murdoch consideró, en una FM del pueblo, que la pretensión de los bananeros es imposible, porque el precio sólo lo fija el mercado, y justificó el rol de los intermediarios. También se mostró particularmente molesto con algunas publicaciones, pero derrapó al culpar a determinados medios de la construcción de “títulos tendenciosos”, replicados también por gráficos, cuando en realidad sólo se trató de la declaración de dirigentes usados para encabezar los textos periodísticos. El intendente, hasta confesó que debió hacer una especie de “gran esfuerzo interior” para calmar a la sangre paraguaya que lleva en sus venas, para no perder el control ante un supuesto ataque que pretende llevarlo puesto.
Pero este médico que el año pasado fue reelecto, y goza de un reconocido respeto y afecto entre sus vecinos, sólo se ocupó de justificar una marcada miopía política, al punto de alejarse de la doctrina partidaria que abraza, y que históricamente, le planteó una durísima lucha a los sectores concentradores de poder económico, conquistando enormes beneficios para los más vulnerables.

PERONISTA SIN OLOR
El poder a que está autorizado Murdoch hace a la esencia de la vida política, implicando una relación de mando y obediencia, y le permite producir consecuencias. No debiera desconocer que el vecindario de Naineck pretende que se constituya en el conductor de un poder público pleno de coacción, para evitar la hegemonía privada.
Los últimos años de vida democrática argentina están pletóricos de ejemplos de como interviene el Estado intentando frenar la arremetida de los sectores concentradores de poder económico, que imponen sus condiciones, y vulneran toda capacidad de reacción entre los ciudadanos.
El programa Precios Cuidados es una iniciativa del Ministerio de Economía de Argentina lanzada a finales de 2013 durante el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner con el objetivo de contener los aumentos de precios de la canasta básica alimentaria.
Del mismo modo, Precios máximos es una de las medidas tomadas por el Gobierno Nacional actual para garantizar el abastecimiento y controlar el abuso de precios durante la emergencia sanitaria por el coronavirus.
En ambos casos, el Estado es quien actúa para ponerle un freno al sector privado, en protección de los ciudadanos.
Murdoch, no vio, porque no pudo, no supo o no le interesó intervenir en ayuda de los productores. FAA, lo propuso, pero el funcionario se colocó detrás del mostrador equivocado.

PRESAS DEL INESCRUPULOSO
Hace pocos dìas, en una de las tantas colonias que rodean a Naineck, un intermediario envió a un secretario a comprar bananas, quien en su búsqueda encontró a un productor desinformado y desesperado, queriendo vender su fruta. El empleado sacó a relucir todo su inescrupuloso proceder, y en unos pocos minutos, trepado a su motocicleta, se hizo de una diferencia de más de cien mil pesos. Le pago cien pesos menos cada caja; un camión que transporta mil cajones, deja ese nivel de ganancia.
Pero no fue el único caso, de los muchos que frecuentemente se dan en esta rica zona agropecuaria formoseña. Pocos después de la movida generada por FAA buscando la intervención estatal, en una semana, un importante mayorista se movilizó con rapidez junto con los intermediarios que operan en la zona, y con cuatro camiones, se alzó con un beneficio apenas superior al millón doscientos mil pesos. 
¿A quién defiende, y a quien protege, este funcionario? 

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