GILDO ANDA ENOJADO CON LA VIDA, PARECE......

LOCALES 08 de junio de 2020 Por Max Alfredo Berenfeld
El gobernador Insfran volvió a dar muestras de cuanto rechaza al periodismo, y de su naturaleza profundamente verticalista y conservadora, donde el disenso y el debate no forman parte de la formación política, arcaica y anti democrática que siempre lo acompaño. En el Día del Periodista, el caudillo peronista se olvidó de los periodistas. Dicen que anda siempre molesto, y que nada le viene bien.
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Una recorrida por la mayoría de las redacciones de los medios gráficos y los portales de la ciudad, permitió el dato, casi al unísono: Gildo no saludo a los periodistas este 7 de junio. La cuarentena impidió la reconocida gastronomía de todos los años en el quinto piso, donde los colegas se descolgaban en adjetivos calificativos superlativos para identificar las libertades que se viven en Formosa, por obra y gracia de su gobernador.
Tal vez, la imposibilidad de mostrarse para las cámaras fue el detonante; o, quizás, el olvido del ministro encargado de la política comunicacional, truncó el saludo para los alumnos de Mariano Moreno.
Pero en la lista de posibles razones para entender la incomunicación, no podría faltar la falta de sensibilidad del gobernante, donde una vez más cayó derrotado por el intendente municipal Jorge Jofrè que, al igual que en las dos ultimas elecciones derrotó al postulante gildista, al mandar un saludo sencillo, pero lo suficientemente correcto y respetuoso, como para que no nos sintamos ninguneados, los periodistas, a veces tan soberbios y creídos.
Y dentro del análisis para entender la actitud, no faltó quien se animó a comentar que los periodistas de los medios oficiales tal vez recibieron el saludo, el mismo que la agencia de noticias oficial jamás mandò.
En el entorno del alto funcionario, hoy muchos admiten que su carácter se volvió hostil y que pocas veces es capaz de mostrarse satisfecho ante la gestión encomendada a un colaborador. 
El creativo escritor paraguayo Helio Vera, describe a sus connacionales con aguda avidez en su inolvidable “Diccionario del Paraguayo Estreñido”, donde Gildo Insfran se acomoda a la medida.
Identifica como estreñido, al paraguayito que alcanzó esa mirada, entre triste y enojado, sólo porque, tal vez, jamás tuvo la valentía y la osadía que algunos pretenden adjudicar al pueblo guaraní; entonces, para justificar la ausencia de una historia que respalde tanta bravura, no le quedo otra que asustar con un rostro lleno de fiereza.
Define, además al “candidato como “persona que obtiene dinero de los ricos y votos de los pobres para protegerlos a unos de los otros, y termina desplumando a los dos”.
En uno de sus tantos ensayos, se habla de la manera en que el paraguayo mezcla el pensamiento mágico con la fe cristiana; “quemando una vela al santo mientras deja su tributo de ofrenda a karai pyhare (señor de la noche)”.
También habla de una serie de leyes: la del mbarete (fuerte) explica como el paraguayo abusa del poder porque upeara omanda (para eso le manda) y detrás de él suben de nivel la pareja, los hijos, los padres, los hermanos y los amigos. En los escalones inferiores, se encuentran los ajura galleta, quienes, si bien no tienen autoridad, se encargan de endulzar el oído del jefe con frases como ndeko remanda guasù (el que manda grande), y ajepa neplata heta (conté tu mucha plata), a fin de ganarse su confianza.
Otras leyes como la del ñembotavy (el que se hace el tonto), el jepoka (cuerno), y el vai vai (informal) también ejemplifican el comportamiento del paraguayo en el día a día. Es muy sencillo encontrar al gobernador por acá.
Aunque Vera no lo diga, resulta sencillo entender a nuestro gobernador, y sus reiterados enojos; la ancianidad llega con dolores, trastornos, y la fuerte lucha interna por querer ser lo que la naturaleza ya no permite. En definitiva, como la leche o el queso, todos venimos con una fecha de vencimiento. Hasta Gildo. Pero un saludo no se le niega a nadie, si hasta el tan popularizado ministro Gonzàlez, no para de remarcar la importancia de los comunicadores para plantearle la batalla tan exitosa a la pandemia. 

Max Alfredo Berenfeld

Director.
Lic en Ciencias Sociales y Periodismo.
Integró 16 redacciones de medios gráficos de la ciudad de Formosa y de otros puntos de la Argentina, además de otras dos en Asunción, Paraguay.
Fue jefe de Redacción de los ultimos tres diarios en los que se desenvolvió.
Miembro de FOPEA.
Tiene 29 años de ejercicio de periodismo gráfico.
En la faz pública, se desempeñó como jefe de Prensa, del Superior Tribunal de Justicia de la provincia de Formosa, durante 12 años.

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