DESPIADADA PERSECUCIÓN A UN MODESTO VERDULERO DE PERIN

LOCALES 13 de septiembre de 2020 Por Max Alfredo Berenfeld
El intendente de Subteniente Perìn, Diego Romero, intimó al propietario de un miserable local dedicado a la venta de frutas y verduras, a realizar, en un plazo perentorio, una inversión que sobrepasa los 50 mil pesos sobre las humildes instalaciones; de lo contrario, le clausurará la actividad con la que el comerciante apenas reúne el dinero para alimentar a su grupo familiar. Penoso ejemplo de una realidad extendida, en un escenario de restricciones sumamente complejo y sin salida a la vista. Cuando el Estado se muestra omnipotente y pierde de vista su rol.
verduleria bien parado
Esta es toda la verduleria que està siendo acosada en Perin, por no tener las paredes pintadas.

Como en toda la provincia, esta comunidad ubicada en el Departamento Patiño, a la vera de la ruta nacional 95, muy próxima al río Bermejo, basa gran parte de sus ingresos en el aporte estatal. Este hecho no es menor, y logra que el poder político que recae en el presidente de la Comisión Fomento, se traduzca en la suma de atribuciones, que muchas veces colisiona con los límites del marco jurídico que rige en Formosa. Pocos ignoran que ese poder se usa para hostigar en beneficio del proyecto político del caudillo de turno cuyo gran objetivo es permanecer en el poder.
Perin es parte de la filosofía, y el intendente un actor más de un guion que hoy, con la pandemia y las restricciones económicas, colisiona brutalmente con la penosa realidad de decenas de familias que ya no saben qué hacer para conseguir el alimento para la familia.

TOTAL DESCONEXIÓN
Las paredes miden unos pocos metros cuadrados, y quedan tan descubiertas que las destartaladas cajas con frutas y verduras que sostienen se pierden en ese fondo sin nada de pintura. Una vieja balanza, no alcanza a modificar el escenario de extrema pobreza, como tampoco logra esconder el exclusivo objetivo del propietario del local: vender para subsistir.
Sobre este comercio ejerció su poder el intendente Romero, aplicando nomas tan impropias del momento que ponen en duda el verdadero rol del Estado.
Romero, acaba de intimar al dueño de la verdulería a colocar cielorraso, pintura sintética y otros detalles sobre el local, como parte de los requisitos que exige la Comuna o, de lo contrario, le clausurará el negocio.
Este intendente no le permite trabajar al más humilde, al que no puede; se trata de gente que no tiene para comer y le está exigiendo una inversión de 50 o 60 mil pesos, de lo que está comiendo, de su propia mercadería.
Le amenazó a hacer una extraordinaria inversión, le dijo que el último plazo es el 23 de septiembre, y si no cumplimenta no tendrá habilitación comercial, y por lo tanto no podrá traer los productos desde donde se provee. Además, le intimó con cobrarle 8 mil pesos si no le pone machimbre al techo.
Perin anda sobre los 1.500 vecinos, todos se conocen, y saben quién es quién. “Lo que enferma es la discriminación, acá hay hijos y entenados. Familiares y amigos cercanos del intendente tienen siete u ocho negocios con distintos rubros, no cumplimentan varios requisitos, y trabajan sin ningún problema”, apreció un poblador que conoce al detalle lo que ocurre, y proporcionó esta información, asqueado de tanta injusticia, y un hambre que no para de crecer. 
“El que la está remando, el pequeño comerciante, el pequeñísimo, el insignificante tiene que cumplir con muchas cosas que no puede, porque no le da el bolsillo, porque de eso está comiendo”, subrayó.
El mismo informante se despidió con un comentario aleccionador: “Nadie está en contra de las normas y su cumplimentación, pero estamos viviendo como en una guerra, entonces muchas leyes parecen de un tiempo y un escenario inexistente ¿Qué tiene de peligroso que un verdulero exhiba sus productos en un local limpio, pero sin cielorraso ni pintura?”.
Y aun más: “Todo esto se fue al carajo después que vino a la localidad la gente de la Subsecretaría de Defensa al Consumidor, desatando la persecución y el desinterés real hacia gente que se la rebusca como puede para subsistir. Lo otro es delinquir”. No es el único caso en el modesto poblado, pero sirve como caso testigo de una política oficial que no mide la realidad que castiga con extrema brutalidad a la clase mas vulnerable, la mas numerosa.

Max Alfredo Berenfeld

Director.
Lic en Ciencias Sociales y Periodismo.
Integró 16 redacciones de medios gráficos de la ciudad de Formosa y de otros puntos de la Argentina, además de otras dos en Asunción, Paraguay.
Fue jefe de Redacción de los ultimos tres diarios en los que se desenvolvió.
Miembro de FOPEA.
Tiene 29 años de ejercicio de periodismo gráfico.
En la faz pública, se desempeñó como jefe de Prensa, del Superior Tribunal de Justicia de la provincia de Formosa, durante 12 años.

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