LOS BRIGADISTAS NO FUERON INOCULADOS CONTRA EL CORONAVIRUS

LOCALES 11 de enero de 2021 Por DE N/REDACCION
El Gobierno provincial acaba de desprestigiar la tarea que efectúan en toda la provincia, y con ello desmereció el crucial objetivo que tiene el trabajo de los casi 150 encargados de la lucha diaria contra el mosquito transmisor de tres males cruciales en la vida de todos los formoseños: dengue, sika y chikungunya.

Un comunicado oficial aseguró que “en 48 horas, en el marco de un operativo dispuesto por el gobernador Gildo Insfrán, la provincia de Formosa aplicó la totalidad de las 1800 dosis de la vacuna Sputnik V que recibió en un segundo envío desde la Nación, completando así las 3600 comprometidas en la primera etapa”.
Amplió y contó que, “en dos jornadas, el jueves 7 y el viernes 8, el personal de hospitales y clínicas privadas de la capital y el interior provincial, así como quienes prestan servicios en los Centros de Aislamiento Preventivo (CAP) y efectivos policiales, pudieron vacunarse de manera rápida y efectiva”.
“En Formosa se ha aplicado la totalidad de las dosis en la población objetivo, lo cual habla a las claras de la sólida organización de nuestro sistema de salud para afrontar esta situación”, cerró, orgullosa, la información.
Sin embargo, los operarios del Ministerio de Desarrollo Humano, encargados de los diarios operativos de descacharrizado, desmalezado y fumigación con el municipio capitalino, y la Policía de la provincia, no formaron parte del llamado personal esencial en el marco de la pandemia que por estos días clava sus peores dientes sobre la población capitalina.
El hecho fue advertido por varios de los fumigadores, quienes se mostraron entre molestos, frustrados y también muy temerosos. Es como que el objetivo de resguardar la salud de la comunidad y erradicar los focos de propagación del mosquito transmisor de enfermedades como el dengue, zika y chikungunya, sólo adquiere trascendencia a la hora de los discursos, ya que quienes tienen a su cargo la tarea de fumigar, exponiéndose todos los días a los males que atacan directamente, y al poderoso coronavirus no fueron tenidos en cuenta para ser vacunados.      A la precariedad laboral, donde se combinan salarios magros y condiciones sociales indignantes, estos jóvenes ahora le deben agregar este estado de exposición en otra de las primeras líneas de batalla contra el coronavirus.

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