Acusan a docentes de integrar una organización dedicada al tráfico ilegal de calificaciones

LOCALES 17 de marzo de 2021 Por DE N/REDACCIÓN
Todo se desencadenó en la UNaF, cuando un estudiante sin historial académico desde 2.017, reapareció sorpresivamente el 14 de diciembre de 2.020 y aprobó nueve materias en un solo turno de exámenes. Varios jóvenes aseguraron que este cerebro jamás fue visto cursando varias de las asignaturas que ahora pasó. Se habla de diez profesores involucrados, y un poderoso padrinazgo que baja del mal alto nivel de decisiones políticas.

El estudiante favorecido por estas supuestas maniobras irregulares es Miguel Ángel Villlamayor, representante de la agrupación estudiantil llamada Opción Universitaria, vinculada al riñón político del gobernador Insfran. 
Las maniobras que se investigan habrían sido orquestadas por una organización integrada por no menos diez docentes, no docentes y autoridades de la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad Nacional de Formosa. Se apunta a que los roles más destacados estuvieron a cargo de las docentes Valeria Dellamea y Patricia Velazco, quienes serían el nexo político en la Facultad de Ciencias de la Salud.
Posterior a la viralización de un certificado de materias aprobadas del alumno en cuestión, las redes sociales estallaron de repudio al supuesto hecho delictivo cuestionando las irregularidades del “alumno” en cuanto a las cursadas y condiciones de examen. 
Estudiantes y docentes se manifestaron expresando que no comprenden como este alumno al cual no han visto en las clases Zoom pueda alegar que está en condición de alumno “regular” en la mayoría de las asignaturas, y que la hazaña de aprobar tantos exámenes finales en tan corto periodo de tiempo no registra antecedentes dentro de esta carrera. Además, graduadas comentan que la carrera de Nutrición se caracterizó históricamente por un nivel de exigencia muy elevado lo cual se refleja en el gran volumen de ingresantes y los tan pocos que logran llegar a finalizarla. 
En las redes también se aprecian testimonios de ex alumnos que han dejado la carrera alegando malos tratos de algunos docentes que casualmente están involucradas en el hecho; otros testimonios hacen referencia a estudiantes que “no les quedo otra” que cambiarse a instituciones privadas expresando que “en la UNaF” era imposible rendir con esas docentes.  
Según lo transcendido, el modus operandi de esta red de tráfico de notas y títulos consistiría en la intervención de una docente intermediaria entre el alumno y la docente que preside la mesa examinadora cuando se tratase de un examen oral, y por otro lado afirman que existen evidencias de que el alumno recibió anticipadamente las preguntas que formarían parte del examen escrito. 
También en el cuadro de fraude se vincula al área administrativa encargada de la inscripción a exámenes ya que se evidencia por el plan de correlatividades y los reglamentos de inscripción a exámenes, que el alumno se inscribe o lo inscriben fuera del periodo aceptado por el sistema SIU Guaraní, y este detalle tampoco pasó desapercibido por estudiantes que comentan  que también han solicitado inscribirse a exámenes finales en situaciones similares y el área en cuestión les ha rechazado la petición.
Si bien es objeto de múltiples sospechas, hasta este momento no pudo comprobarse cuál es la motivación de esa organización para manipular el sistema educativo, pero no dejan de sonar versiones de coimas, dádivas y prebendas del más elevado rango provincial, especies que sólo podrán acreditarse mediante la respectiva investigación que también deberá determinar si el del alumno Villamayor es un caso aislado o existe en esa unidad académica una organización estable dedicada a la comercialización y tráfico de materias y calificaciones.
La confianza generada por ante tantas facilidades y garantías, la recomendación y el padrinazgo político, le han jugado una mala pasada, mientras afirman que existen pruebas que el alumno en algunas asignaturas de carácter oral no preparó correctamente las respuestas que le fueron provistas con anticipación. La consecuencia fue la exhibición de su garrafal ignorancia en el desarrollo de los temas consultados, pero aun así es aprobado sin ninguna clase de fundamentos.
La magnitud del escándalo y la indignación del estudiantado ha transcendido más allá de lo simple mediático, ya que se puede observar alumnos, graduados y docentes que comienzan a organizarse para solicitar que se actúe judicialmente y no solo quede como un escrache en redes.  
Si bien las miradas están puestas en dos docentes y un alumno, aseguran que las pruebas existentes implicarían al menos a diez docentes conocedores de las maniobras denunciadas públicamente.

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