Obedientes allá, alborotadores en la UNaF

LOCALES 02 de junio de 2021 Por DE N/REDACCION
Los reconstructores una vez más haciendo de las suyas, esta vez inventando un falaz argumento de querer sesionar y trasladar personal en plena pandemia y fase uno en el ámbito de la Universidad Nacional de Formosa.

Un grupo de verdaderos quebrantadores de la paz social que tanto pregona el gobernador Insfrán; pero debiera sorprender esta actitud tan propia de rabuos que no tienen el más mínimo respeto por el lugar que les paga jugosos sueldos por “jugar” a ser los grandes e ilustres políticos que traen recetas mágicas a un “supuesto” desequilibrio institucional. 
Días pasados en un comunicado en el cuál sin tapujos habían publicado a modo de infografía las fotos de miembros del consejo superior que hoy ya no acompañan el actual proceso, como el caso del extinto y bien recordado Humberto Granada Notario,  además de algunos funcionarios que cumplieron su ciclo y nada tienen que ver con el Consejo Superior de la casa de estudios. 
En la mencionada publicación que circuló por algunos medios, se podía leer una directa acusación en contra del rector Parmetler por no permitir que el “Consejo Superior sesione”. Recordemos la vigencia plena de la fase uno ante los casos de Covid-19 que lastimosamente no han mermado, pero pese a ello algunos desestabilizadores y crapulosos que se amparan en la bandera de la “reconstrucción” de la UNaF quieren llevar adelante el perverso plan de destruir a como dé lugar, aunque ello se traduzca en exponer a miembros de la misma comunidad universitaria.
Pero para lograr este cometido deben “empujar, presionar y amenzar”, solo así se logrará el perfecto plan que este sector quiere ejecutar, cueste lo que cueste y caiga quien caiga. 
¿Quién explica qué pasa con la Facultad de Administración, Economía y Negocios?, ¿acaso la decana subrogante Marta Botterón ha convocado a sesiones del Consejo Directivo?, o ¿no nos enteramos?
Bajo la pésima gestión de Botterón se ha perdido la acreditación de la carrera de Contador Público y pese a ello y al llamado de atención y la no aprobación de la acreditación de dicha carrera de grado por la Comisión Nacional de Autoevaluación Universitaria (CONEAU) con un tiempo bastante ajustado, la que ostenta el puesto de dirigir los hilos del directivo, al parecer ni se ha hecho eco de esta preocupante situación y, por el contrario, colabora incesantemente con los trapisondistas “destructores” de la paz social de esta noble casa de estudios. 
Panorama casi idéntico es el que tiene en estos momentos la Facultad de Ciencias de la Salud con una decana como Elisa Acosta que al parecer camina en un constante escenario de incertidumbre. 
Con Enfermería que ya vio el ocaso como una de las ofertas académicas, se suma la Licenciatura en Bromatología y penden de un hilo Técnico en Laboratorio de Análisis clínicos y la Licenciatura en Nutrición. Pero como dice aquel adagio tan famoso: “a veces hay que inyectarse fantasía para no morir de realidad”; es el que puede aplicarse a la gestión de la decana Acosta, ya que se pasea por actos políticos, hospitales y Centros de Salud no para trabajar por los estudiantes de la Facultad de Ciencias de la Salud, sino para “figurar” y “mostrarse al técnico”. Resulta que esta señora es la misma que hace días había afirmado que “prefiere” conseguir la autorización de las prácticas profesionalizantes de Enfermería y no de la de Nutrición ya que “los enfermeros no andan cortando frutitas”. 
Si estimado lector, cáigase de espaldas, pero es así como definió a tan noble profesión esta señora que lastimosamente está al frente de dicha unidad académica. 
Los casquivanos portadores de la bandera de la “reconstrucción” están preocupados, para ellos no queda otro camino que el recalcitrante pedido de “intervención federal”. 
Aunque deben tener cuidado, pues hace unos días el gobernador consideró que "no es momento de juntar votos" al criticar a la oposición formoseña.
"Tenemos que estar todos unidos y preocupados por una sola cosa: cómo hacemos para evitar que algún formoseño se enferme o lo peor, pierda la vida" consideró el primer mandatario ¿Será que el dicho del Uno formoseño fue escuchado por los fanáticos de la intervención?
No sea cosa que después esa abyección se traslade a Casa de Gobierno, ya que un día despertaron con ansias de poder en la UNaF. Pero al parecer y por lo pronto eso no ocurrirá, pues los “reconstructores” tienen todavía el pacto de obediencia por las acertadas medidas de Gildo en estos tiempos de pandemia. Sus ánimos de desequilibrio gubernamental en la Provincia todavía no verán la luz, por ello se sentencia que “son obedientes allá, pero alborotadores en la UNaF”. 

Te puede interesar