POLIAMOR Y ABUSO LABORAL EN FORMOSA EN TIEMPOS DE PANDEMIA

LOCALES 09 de junio de 2021 Por DE N/REDACCION
Citarán a dos caballeros que una conocida abogada venia frecuentando hace varios años, para intentar corroborar un vínculo laboral doméstico. “La casera era cómplice involuntaria de una incómoda situación, ya que conocía al dedillo la doble vida que aparentemente venía llevando su entonces jefa”, dijo uno de los abogados de la trabajadora afectada.

En un caso que no registra antecedentes en los archivos más precisos del periodismo formoseño, la mujer que fuera despedida de sus labores como doméstica y casera por una  abogada clorindense, pedirá el comparendo de dos hombres sindicados como “maridos simultáneos de la letrada”. Segura de que ambos caballeros corroborarán el vínculo informal que mantenía con su jefa, intentará avalar la demanda que le iniciara para cobrar lo que ella misma considera una cifra millonaria.
Se trata de una humilde trabajadora que fue puesta en la calle, imprevistamente, tras unos cuatro años ininterrumpidos de servicios en la casa que la Dra. Irma Yolanda Abadíe posee en la ciudad de Formosa. El despido se produjo mientras la domestica peleaba contra el coronavirus en un hospital de la ciudad. En su entorno aseguran que cobraba míseros pesos, completamente “en negro”, pese a ocuparse de varias actividades, entre ellas el cuidado de la propiedad de su jefa.
Un importante estudio jurídico de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, con delegación en esta provincia, le inició un reclamo laboral a la abogada; le demanda falta de pago de los haberes que por ley le correspondían muchos de los cuales le fueron abonados irregularmente mientras duró la relación.
“La casera era cómplice involuntaria de una incómoda situación, ya que conocía al dedillo la doble vida que aparentemente venía llevando su entonces jefa; ella recibía la visita frecuente de dos conocidos hombres, uno de Formosa, y el otro de Clorinda, siguiendo una rigurosa agenda cuidando que los días de encuentros no se superpongan. Justamente, creemos que ese factor pudo haber empujado a la Abadie a desprenderse de una colaboradora leal, comprometida y muy trabajadora, presionada por el rumbo que ya había tomado su experiencia, tras varios años de existencia”, narró uno de los abogados que defiende a la domestica.
Más allá de los detalles que hace a la vida íntima de una mujer, y a su personal decisión de vivir el amor como se le plazca, aparentemente se trata de un formato mucho más frecuente en los hombres, en un escenario altamente machista, donde el poliamor es visto casi como natural, y muy rechazado cuando quien lo protagoniza es una dama.
Aunque el profesional consultado no lo dijo, se trata del abogado, periodista y empresario de bienes raíces de la capital provincial, Alfredo Pijiro Barberis; y del escribano Juan José Lazarte, quien ejerce la profesión en la segunda ciudad, donde goza de mucho prestigio y popularidad.
El hecho trasciende las páginas policiales y judiciales, y bien puede inscribirse en una creativa novela medieval, donde el poliamor en tiempos de pandemia tiene su correlato real y contemporáneo en Formosa. Ahora, todo parece salir a la luz porque una trabajadora fue despedida sin razones aparentes, y sus abogados encuentran una hábil estrategia para que su defendida pueda demostrar que efectivamente trabajó en la propiedad de la abogada, cumpliendo distintos tipos de tareas, pero jamás tuvo la retribución fijada por la legislación laboral.

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