EL DESPRECIO A LOS FORMOSEÑOS MAS VULNERABLES

LOCALES 29 de junio de 2021 Por DE N/REDACCION
A poca distancia Del casco céntrico, unas quinientas personas deben recurrir al agua turbia, estancada y maloliente, para satisfacer las demandas más básicas del grupo familiar, mientras los efectos de la pandemia no parece tener un lugar importante en ellas, reemplazados por necesidades mucho más elementales para la supervivencia.
SIN AGUA

El Lote 73 es un paraje enclavado en el barrio San Antonio, de la capital provincial, varios manchones de familias distribuidos informalmente, una reacción desesperada de seres humanos que acuden a lo que pueden para sobrellevar la durísima vida que acarrean, fruto de la falta de medios y recursos extremadamente básicos.
Un inmenso tanque que debería estar provisto con agua potable permanente se burla con frecuencia de esta gente, hace mucho tiempo el reservorio dejó de ser respuesta confiable porque el Servicio Provincial de  Agua Potable (SPAP) no alcanza a resolver sus inmensas dudas existenciales, para proveer el líquido vital a los formoseños más desprotegidos.
El proyecto de provincia implementado no contiene a todos por igual, en algunos casos, no contiene a determinados grupos, y termina exhibiendo la mentira de su esencia, esa que sólo habita en un discurso pletórico de adjetivos inspirados en sociedades desconocidas para la mayoría de los formoseños.

Te puede interesar