CRISTINA PUSO DE RODILLAS A GILDO

DESTACADOS 18 de julio de 2022 Por DE N/REDACCION
La distribución de los 150 millones de pesos a los pequeños agricultores, fue la reacción política a una enérgica exigencia nacional contra el gobernador Insfran. Incapaz de asumir su responsabilidad en la retención de esos fondos, echó a su ministro Quintana, para mandar un mensaje, intentando cerrar la enorme duda que abrió sobre el destino de esos dineros, en los más altos niveles de decisión nacional, y que involucró a la misma vicepresidenta, Cristina Fernández de Kirchner.
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El 8 de febrero, el Gobierno de Formosa declaró el estado de Emergencia Agropecuaria para las actividades ganadera y apícola de toda la provincia y para lo agricultura en los departamentos Formosa, Laishí, Pilcomayo, Pirané, Pilagás, Patiño y Bermejo. 
La medida alcanzó a los establecimientos afectados por sequías, altas temperaturas y quemas de pastizales, ubicados en todo el territorio provincial.
El 19 de mayo, la Nación envió a Formosa 150 millones de pesos para asistir a los hombres de campo atacados por la inclemencia climática y también la irresponsabilidad humana, como puede definirse al incendio provocado sobre los campos, supuestamente para regenerar pastizales para alimentar al ganado. 
Exactamente, 57 días después, y luego de varias medidas de fuerza y negociaciones encaradas por dirigentes de la Federación Agraria de Laguna Naineck, quienes reclamaron la distribución directa de los fondos, este viernes el circulo se completó con el dinero depositado en las cuentas bancarias de los productores.

LO APRETERARON
En medio de todo este tiempo, y de numerosas medidas de fuerza encaradas por dirigentes de la Federación Agraria de Naineck y decenas de productores, en todos los niveles posibles, la entrega de dinero se concretó luego de un infrecuente apriete al gobernador Insfran, que pretendía hacer entrega de semillas, en lugar del dinero fresco a los hombres de campo.
Los fondos de la emergencia agropecuaria llegaron a Formosa el 19 de mayo, y acá nadie dijo nada, una conducta que se repite siempre, sea cual fuere el destino del dinero. FAA comenzó a visibilizar el escenario, e incluso organizó marchas y cortes de rutas nacionales e internacionales, hasta que se involucraron las propias autoridades nacionales de la Federación Agraria Argentina. A principios de junio, el secretario Gremial de FAA, Orlando Marino reveló que personalmente se comunicó con Raúl Quintana, entonces ministro de la Producción de Formosa, quien le aseguro que “esta semana quedaría resuelta la entrega de un aporte no reembolsable a los productores afectados por la emergencia agropecuaria de los departamentos de Pilcomayo y Pilagás”. 
“Es lamentable que productores que se quedaron sin recursos económicos producto de contingencias climáticas, tengan que reclamar cuatro meses para un poco de ayuda con el único fin de que puedan subsistir”, reprochó el gremialista.
Quintana mintió, el dinero no se entregó, y la incertidumbre continuaba.

LLAMADOS Y NEGOCIACIONES
A partir de ese hecho, comenzó un intenso intercambio de llamados entre las autoridades nacionales de FAA con el ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca, Julián Andrés Domínguez.
En su momento, el presidente de la Federación Agraria Argentina, Carlos Achetoni, celebró la llegada de Julián Domínguez al Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca, al expresar el deseo de que "pueda ser el nexo que alguna vez fue con las federaciones" Domínguez, enterado de lo que ocurría en Formosa tomó contacto con la vicepresidenta, Cristina Fernández, y a partir de entonces entraron en acción otros operadores con el gobernador Insfran.
En 2009, la entonces presidenta Cristina Fernández de Kirchner designó había designado a Domínguez como ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, cargo que mantuvo hasta 2011, cuando resultó electo diputado nacional por la provincia de Buenos Aires.
El fuerte vínculo seguía; de ahí el contacto entre ambos para superar la crisis política que se abrió en Formosa.                                                                                                                                                                      Al mismo tiempo, insistentes llamados del embajador argentino en Paraguay, Domingo Peppo a las mas altas autoridades argentinas, actuaban como verdaderos tanques de nafta sobre el conflicto; el exgobernador de Chaco estaba siendo muy presionado por los cortes de ruta que hacian FAA de Naineck, impidiendo el transito de camiones paraguayos hacia la Argentina. Del mismo modo, intervino La Campora; varios de sus principales dirigentes nacionales fueron azuzados desde el Paraguay, muy irritados por la medida de fuerza que encabezaba Panfilo Ayala, principal referente de FAA, desde Formosa.
Fue una fuerza conjunta, no coordinada, desde distintos niveles, muy poderosa, la que se reunió para sacudir a Insfran.                                                                                                                                                       Un último llamado terminó por arrinconar a Gildo, y no le dejó más remedio que torcer su intención de distribuir semillas y agroquímicos a los productores, por dinero en efectivo, tal como lo venían pidiendo los hombres de campo de la provincia, encabezados por la Federación Agraria de Naineck.
Incapaz de asumir su responsabilidad en los hechos, Insfran desplazó a su ministro de la Producción, tratando de plantar un cándido mensaje: fue Raúl Quintana el culpable de la demora en la entrega de los fondos de la emergencia.
No es la primera vez que el gobernador se esconde. El cree que debe haber alguien, siempre, decidido a ponerle el pecho a sus errores. Lo único que hay es su capacidad de mando para cambiar las cosas, aun a costas de mentiras y sufrimientos de terceros.

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