ESTELITA, LA PROTECTORA DEL MODELO

LOCALES 14 de septiembre de 2022 Por DE N/REDACCION
Estela del Carmen Escobar maneja un gremio docente, apoyada en un grupo de maestros adscriptos que trabaja puramente para satisfacer el proyecto político de la ahora diputada provincial. Hay un generalizado rechazo a su presencia agresiva, y al trato frío y desinteresado que le dedica a quienes son pagados por el Estado provincial para formar a los chicos, y terminan siendo piezas de una organización que sólo busca satisfacer sus deseos personales.

El jueves, la gremialista llevó a su tropa a la Legislatura, exclusivamente para que aplauda la condena al intento de asesinato contra la vicepresidenta Cristina Fernández que el cuerpo hiciera, por unanimidad. Otros legisladores también lo hicieron, y lo hacen, una conducta muy peronista que se repite buscando amplificar, y darle un fuerte matiz político a los actos parlamentarios, claramente intrascendente para una gran mayoría.
A diferencia de los otros, la mujer lo hace con los adscriptos al Sindicato Docente de Formosa (SIDOFOR) que maneja desde siempre. 
Ataviada de una indisimulable arrogancia y exponiendo un manejo hábil de su agraciada naturaleza física, donde su larga cabellera rubia, su voz de mando, y una mirada penetrante, dominan el firmamento, Estela es una clara exponente del Modelo Gildista, una brutal mueca del feudo que dominó partes de Francia, Bélgica, Países Bajos y Alemania, entre otros, durante la Edad Media.
Directora de una escuela rural de Guaicolec, hace más de una década, de la que se alejó con una licencia gremial para fundar su gremio, hoy se encuentra, tal vez, en el pináculo de su ascendente carrera, ocupando un escaño en la Legislatura provincial, un premio otorgado por el gobernador Insfran, ante tanta fidelidad política. Ella es una de los asistentes a la mesa que el gobernador prepara con sindicalistas del medio para anunciar aumentos salariles, y para, después, darle todo el credito a la decisión del viejo lider peronista de Formosa. Es, en definitiva, parte clave del ejercito de aduladores del que se nutre el gobernante para acicalar su proyecto, basado en el discurso dominante que se construye con dinero del erario público, puesto en manos de quienes tienen el estomago sensibilizado para el embuste.                                                          Como ocurre con todos los gremios formoseños, SIDOFOR no existe para los trabajadores que dice representar, es sólo un sello usado para justificar el espacio operativo que precisa la mujer para pregonar su lealtad política, y recoger los imponentes beneficios de tamaña osadía. Unos pocos cursos de formación y una aceitada financiera, no alcanzan a justificar el mote de gremil. Gildo pregona y protege estas actividades, sustentan su ideario de gobernante dialoguista y amplio, una farsa que la mayoría descree, y que los demás esconden para cuidar la caja que los mantiene.
Sus “empleados” son nueve adscriptos, en su mayoría docentes de distintas escuelas de la provincia que por diversas razones, debieron abandonar el aula, en busca de un refugio que, en lugar de representar la solución buscada, se convirtió finalmente en un nuevo peor problema. Nadie quiere permanecer en el imponente edificio de Padre Patiño, todos buscan la forma de salir del gremio, convencidos de que fue un error buscar una solución allí.
Hace unas pocas semanas, se festejó un cumpleaños y todos debieron abocarse a la organización de la fiesta, fue un trabajo arduo y seguido, e incluso algunos de los adscriptos paseó una bandeja entre los pomposos invitados. “Nadie ni siquiera nos agradeció; fuimos usados como empleados particulares, una completa falta de vergüenza”, dijo una mujer que participó del brillante ágape, diseñado por Estelita.  
Hay un nivel de injusticia que no resiste un mínimo nivel de aceptación; cuando las personas son usadas para la exclusiva conveniencia de quien se muestra líder, engañando con ser partes de un proyecto colectivo, sólo para maquillar el verdadero propósito, el recorrido suele ser corto y sumamente endeble.  

Te puede interesar