La Justicia debe determinar el vínculo entre Insfran y los negociados de Decima

LOCALES 29/06/2016 Por
Una foto que reúne a los administradores contables de organismos claves que lidera el ministro Decima, junto con los principales proveedores de esas áreas robustece, hasta límites inconmensurables, la ruta de los millonarios negociados del funcionario, sus familiares y testaferros con el Estado provincial. Al igual que varios funcionarios K detenidos, acá también existe un marcado parecido en la conducta de los actores. La impunidad y la ostentación son actitudes tan frecuentes que parecen naturales.
653

¿Lo sabe o lo ignora Gildo Insfran? En cualquiera de los casos, debe asumir su responsabilidad: si lo sabe y lo esconde, por complicidad y, si lo desconoce, por impericia para conservar el cargo.
La imagen que grafica este texto reúne a los administradores financieros del Hospital de Alta Complejidad de Formosa y, Laformed, además de los principalísimos proveedores de esas áreas que políticamente conduce el ministro de Desarrollo Humano, José Luis Décima. Héctor Castillo (calvo, de anteojos y con la camiseta de River), propietario de la Droguería del Norte y; Ricardo Páez (el del medio, al fondo, de camisa gris), de ARI NEA, completan el paisaje que reúne a funcionarios y empresarios que trabajan en mostradores enfrentados y con objetivos operativos bien distintos. Al menos desde el protocolo comercial más convencional, principalmente si una de las partes tiene la responsabilidad de proteger los bienes públicos.
En los últimos días, el subsecretario de Hacienda y Finanzas de la provincia, Miguel Antinori paró el desembolso de una suma apenas superior a los 31 millones de pesos destinada al empresario Héctor Raúl Antonio Castillo, reconocido proveedor del Ministerio de Desarrollo Humano y frecuentemente identificado como socio comercial del propio ministro del área. El hecho no trascendió, lógicamente, por los carriles informativos oficiales y sólo alcanzó repercusión debido a la enorme suma que se pretendía acreditar a favor de Castillo, propietario de una droguería, una farmacia y una perfumería, aunque para la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) tiene autorización para operar con una docena de códigos comerciales distintos.
En los últimos años, los pagos en favor de Castillo no tuvieron descanso, a diferencia de muchos otros proveedores que siguen peregrinando los pasillos oficiales en procura de acceder a sus acreencias para reponer el stock y no cerrar las puertas. Son harto conocidos los casos de deudas que datan de más de ocho meses, de organismos públicos que administra Décima, entre ellos Laformed, PROFE y HAC, independientemente que en cada uno de ellos existe un cabeza visible.
La foto fue captada por el propietario de un local comercial, dedicado a los rubros impresiones y librería, ubicado en cercanías de la plaza San Martín y, que tiene también como principal blanco de sus ventas a las oficinas que pisa el ministro José Luis Decima.
No se trata, lógicamente, de una reunión circunstancial ni de comensales inesperados; conforman un grupo comercial compacto, con propósitos claramente establecidos y, seguramente, el pleno respaldo de Décima, a partir de la jerarquía de su cargo.
El hijo del propio ministro, juega un rol importante y clave en todo este andamiaje, aunque últimamente fue llamado a silencio por su padre, molesto porque el mayor de sus tres retoños dejó malhumorado al propio Gildo Insfran, quien lo descubrió conduciendo una poderosa y millonaria Chevrolet Camaro. El chiche del muchacho supera los 120.000 dólares.
Desde este lugar varias veces se ventilaron propiedades y negociados del jefe de la salud publica provincial, incluyendo a sus colaboradores y la forma en que construye la salida de dinero del Estado que integra.
¿Lo ignora o mira al costado el gobernador? ¿Le parecerá un cuadro natural una reunión tan amena, informal y distendida entre proveedores y quienes arman los pedidos de medicamentos y afines y, al mismo tiempo, son los encargados de ordenar los pagos?
¿Cómo se puede imaginar el argentino más despistado si lo enfrentan a una foto donde los actores de una eventual cena son la expresidenta Cristina Kirchner y el empresario, hoy detenido, Lázaro Báez?
El silencio judicial no puede ser considerado natural. Un fiscal debe actuar de oficio, recurriendo a un pedido de informes a la propia AFIP y a la administración de cada uno de esos organismos para determinar la franqueza de las operaciones comerciales.
Al ministro Décima, cuyo salario no supera los 70.000 pesos como ministro y disfruta observando los dolares que mantiene ordenados en un estante de su casa de calle Fontana. parece no importarle lo que ven y aprenden sus hijos, quienes se han enriquecido a costa de los vínculos con el Estado.
Disfruta como sus cómplices, en la creencia de que la impunidad forma parte de su existencia
Mientras, los formoseños debemos preguntarnos qué vemos, porque lo que vemos es la pedagogía de la corrupción. Vemos corrupción de generación en generación transmitida de padres a hijos.
No es una serie para Netflix, como Narcos. No es ficción televisada: es realidad exhibida. El video bien podría titularse El legado de un padre a un hijo.
Ver a los hijos festejando la plata sucia de los padres señala que la corrupción hizo escuela. Esa pedagogía enseñó que para algunos la principal función de la política es el enriquecimiento personal. La pedagogía de la corrupción contagia sus valores. A medida que se expande enriquece a unos pocos y empobrece a la sociedad y a la democracia.

Te puede interesar