Tiene seis pequeños hijos y le impiden trabajar para alimentarlos

LOCALES 22/02/2018 Por
La Municipalidad del pueblo del gobernador Gildo Insfran ordenó el desalojo urgente de un humilde chacarero de la zona que ofrece banana y mandioca a ocasionales transeúntes desde un destartalado puesto que rearma todos los días en una esquina céntrica del poblado.
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1 / 4 - El frutero perseguido en su puesto con algunos de sus hijos.

"Si un día no vendo ese día no come mi familia; tengo seis chicos en edad escolar y no tengo otra forma de ingreso para pagar mis necesidades”, dijo, entre molesto y frustrado el muchacho, hablando por lo bajo, para evitar ser escuchado por su familia.
Pero, mientras el chacarero relee una intimación que firma el secretario general de la comuna del pueblo, Alejandro Alarcón, en toda la zona pululan pequeños y no tan pequeños puestos de venta de frutas y verduras; pero también de todo tipo productos de dudosa procedencia y, sobre todo, sin los avales aduaneros ni fiscales, como lo reclaman las autoridades locales. El vecindario asegura que están allí hace más de 20 años, también que existe una relación natural con la mayoría de ellos, y que “nadie tiene ningún tipo de habilitación, ni son apretados”.
“Es tan precario y básico lo mío; me duele entender que a algunos funcionarios le importa más, la aparente imagen de la ciudad que el trabajo de un pobre campesino que viene acá a tratar de conseguir el medio para dar de comer a sus hijos”, reflexionó el joven intimado.
“Me gustaría que las autoridades provinciales y nacionales se enteren de esta injusticia; no pido nada, no robo ni molesto, sólo pido que me dejen trabajar tranquilo, como ocurre con muchos acá”, reafirmó.
Por otra parte, entre algunos de los demás informales comerciantes, se conjetura que detrás del apriete hay un objetivo político, teniendo en cuenta el conocido vinculo del frutero perseguido con una entidad federada con sede en un pueblo cercano.

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