Denuncian zona liberada a la prostitución, al narcotráfico y a la inseguridad en pleno microcentro

DESTACADOS 22/03/2018 Por
Aseguran que la Policía sabe de qué se trata, pero que sin embargo los hechos continúan. Existe un marcado temor de los vecinos por las represalias personales, que, según lo dejaron ver, abarca ataques contra la propiedad y agresiones físicas.

Vecinos y comerciantes de la ciudad, ubicados a pocas cuadras de la Casa de Gobierno se mostraron muy preocupados, pero también temerosos de las represalias, al revelar la presencia de un escenario geográfico, “completamente habilitado para el ofrecimiento público de prácticas sexuales, la distribución de todo tipo de drogas y de delitos contra la propiedad, que muchas veces involucra brutales asaltos a mano armada y severos castigos físicos”.
Una veintena de vecinos que residen sobre Irigoyen y Brandsen, entre Belgrano y Moreno se reunieron con el concejal Fabián Olivera, al que le describieron el cuadro que vienen padeciendo, pese “a notas enviadas a las autoridades en busca de soluciones”.
Los vecinos del barrio San Martin, exhibieron al legislador de Cambiemos, varias notas enviadas a la Policía, “motivadas por la falta de seguridad” y respondiendo a las necesidades propias de la comunidad, ya que “al no encontrarnos tranquilos en nuestros comercios y hogares solicitamos efectivos y personal para controles de alcoholemia y vehiculares en la zona que corresponde al sector de las calles Rivadavia, Moreno, Irigoyen y Fotheringham”.
Plantearon que “los últimos hechos de inseguridad que no pueden ser pasados por alto por los agentes del orden, corresponden a casos denunciados y puestos a conocimiento de los encargados de proporcionar paz y seguridad a los vecinos; nos vemos obligados a convivir con delitos previsibles y delincuentes punibles, en nuestras propias narices, sin encontrar respuestas favorables a nuestra cada vez más frecuente queja”.
“Creemos que estas medidas, en particular necesarias, servirán como agente desmotivador de los ilícitos ya conocidos y sucedidos, siendo vital el actuar de la fuerza policial como ente de control, para asegurar la pronta normalización en la vida social y laboral de los ciudadanos que habitamos y trabajamos en el lugar”, agregaron, mientras no dejaban de mostrarse nerviosos por el temor a represalias e insistían en que sus testimonios e imágenes no sean registrados.
“Las peleas entre las prostitutas y sus proxenetas por la propiedad de sus zonas comerciales que abarca no sólo lo sexual, sino también la venta de drogas, muchas veces no nos dejas descansar y el enfrentamiento se traslada sobre nuestras propiedades e incluso vehículos”, revelaron.
Olivera se comprometió en amplificar públicamente la preocupación de los pobladores y a plantear el caso ante las áreas públicas que corresponden.

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