EN MANOS DE LOS AMIGOS…

DESTACADOS 14/04/2018 Por
Ineptitud para la gestión, privilegios; la soberbia de creerse parte de una casta superior, el "salirse del medio" y asegurarse económicamente por varias generaciones es lo que caracteriza a funcionarios puestos a dedo y "por amiguismo o confianza".
Dictadura

Eso ya no sorprende pero nunca se sabe cuál es el límite en un terruño domado y acostumbrado al doble discurso, a la doble moral y al repentino cambio financiero de muchos tocados por la varita mágica para ejercer un cargo. Solamente eso, ejercer un cargo. Con todos los beneficios personales que proporciona. Servir a la comunidad, es un slogan. Echar la culpa a otros, una costumbre. El "boca a boca" del formoseño común, ya ha instaurado que nos gobiernan algunos ministros. Que hay un canibalismo e interna feroz aunque se muestren juntos "para las fotos". Que nos llenaron de cámaras y hay cada vez más inseguridad; que se ocupan de poner en orden sus patrimonios, "por si las moscas..."; que cambian de compañía íntima como de autos de alta gama; disimulando con cosas materiales, los daños que algunos hijos sufren ante la situación familiar. Que son proveedores del estado, a través de parientes. El poder les da privilegios, los deshumaniza y a muchos familiares, los desestabiliza. Pero nada los aleja del mezquino objetivo de acaparar para ellos mismos y seguramente, en un sistema piramidal, para otros. Mientras tanto nos asfixiamos en una precariedad social injusta, aniquilante y letal; justamente de quienes proclaman la justicia social y que aman la vida. Todo se reduce a expresiones tan altisonantes como abstractas y mentirosas.
Cuesta creer que quien los nombró siga permitiendo lo que pasa. Y no hay derecho -nos guste o no, pues el Gobernador fue elegido- a dejarnos sin esperanzas; en manos de ministros a los que la mayoría rechaza y jamás elegiría.
Una frase, del refranero popular lo sintetiza claramente: “Si hablas mal de mí a mi espalda, prepárate para recibir un pedo”.

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