La banana extranjera invade al país, mientras la producción local continúa desprotegida

Acaba de arrancar la zafra bananera y vuelve a operar la desprotección oficial, mientras la banana extranjera invade el país, los precios de la fruta siguen cayendo y la desaparición del cultivo parece ser la última parada para cientos de familias formoseñas que hacen de la actividad una empobrecida fuente de subsistencia.
1450095470
Comenzó la invasión de la banana extranjera, reavivándose la desprotección de la producción local.

Es el inicio de la cosecha local y extranjera de la banana. Como viene ocurriendo, de manera ininterrumpida, en los últimos 20 años, la fruta se mete al país desde Paraguay, y junto con Bolivia, Brasil y Ecuador, con total discrecionalidad, se comercializa en todo el territorio nacional, sin ningún tipo de control sanitario y comercial. El resultado en esas dos décadas fue brutal para los productores formoseños. Y ninguna autoridad provincial o nacional escuchó los angustiantes reclamos, sobre todo, los provenientes del norte formoseño donde se concentra la producción bananera.
En los ´70, en el país se cosechaban bananas provenientes de 20 mil hectáreas, concentradas en Formosa, Salta y Jujuy, principalmente, que, hasta hoy, reúnen más del 98% de toda la producción argentina, con la que se abastece a poco menos del 25% de los consumidores nacionales. El resto proviene de afuera. Así y todo, la desprotección y el desinterés oficial, siguen siendo dramáticos.
En aquella época, Formosa tenía 12 mil hectáreas de bananas, las que fueron reduciéndose ostensiblemente a las 1.500 de hoy, con unos 550 campesinos dedicándose a su producción. A nivel país, las hectáreas apenas llegan a las 5 mil.
En Argentina se importan 450.000 toneladas, y es la fruta que más se consume. Los grandes países de centro y Sudamérica tienen inconvenientes para vender en Europa y cuando eso sucede, enseguida se mira a Argentina por su alto mercado interno. Paraguay, por citar un caso, tenía hace unos años 2.000 hectáreas productivas y hoy tiene 20.000. De ahí la sospecha de una estamos maniobra de dumping por parte de los productores extranjeros que bajan el precio en épocas de cosecha local y cobran el doble cuando aquí no se levanta.
Un país no puede importar lo que en su propio territorio tira; por eso la regulación de las importaciones como todo país serio, se torna una necesidad ineludible.
En las últimas horas, fue observado el ingreso de entre 20 y 30 camiones diarios ingresando a Formosa, desde Paraguay, transportando cada uno de ellos unas 1.100 cajas de banana, de 22 kilos por embalaje.
El volumen consigue imponer su precio, despreciando la calidad del producto formoseño que en los últimos años consiguió posicionarse entre los mejores del mundo, y también burlando los controles bromatológicos, tan reclamados en los principales mercados mundiales.
En las últimas semanas, el precio de la banana se redujo en más del 50%, mientras continúa en un ritmo vertiginoso la caída, ante la mirada repetida de las autoridades provinciales y nacionales que parecen estar de acuerdo con la desatención de sus productores y de la calidad del producto que se ofrece en las distintas bocas de expendio.
El año pasado, llegó a pagarse el kilo a menos de un peso, unos 20 pesos por cada cajón; también muchos labriegos se limitaron a ver como su producción se pudría en las chacras, en una brutal decisión para evitar el saqueo al que eran sometidos por un mercado organizado para despreciar a los pequeños productores formoseños, ante la complicidad oficial.                                                                                                               Los pronósticos para la actual campaña, en materia de producción y de calidad, son inmejorables pero la falta de respuestas oficiales para el ultimo canal de la cadena de comercialización, parecen condicionar todo el proceso a la misma escena de los últimos 20 años: precios extremadamente bajos, tanto que torna inviable la actividad, mientras la desaparición de la actividad parece tener fecha establecida.

Max Alfredo Berenfeld

Director.
Lic en Ciencias Sociales y Periodismo.
Integró 16 redacciones de medios gráficos de la ciudad de Formosa y de otros puntos de la Argentina, además de otras dos en Asunción, Paraguay.
Fue jefe de Redacción de los ultimos tres diarios en los que se desenvolvió.
Miembro de FOPEA.
Tiene 29 años de ejercicio de periodismo gráfico.
En la faz pública, se desempeñó como jefe de Prensa, del Superior Tribunal de Justicia de la provincia de Formosa, durante 12 años.

Te puede interesar