Saliva se mostró optimista en integrar a Fortín Leyes a un corredor turístico

LOCALES 03/12/2018 Por
Consideró que puede constituir un notorio aporte como circuito turístico y que su reemplazamiento estimulará actividades económicas, como la gastronomía, la hotelería y el comercio de artesanías autóctonas.
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Saliva junto a Fernández Patri y Nuñez.

El diputado provincial Robustiano Nene Saliva volvió a reunirse con el diputado nacional Ramiro Fernández Patri para dejarle más material histórico y referencial tendiente a fortalecer el proyecto sobre el que viene trabajando para reconstruir el fortín Yunká. “Apuntamos, principalmente, a los efectos económicos que la idea puede generar si se la integra a un circuito turístico”, enfatizó.
El legislador del Peronismo Renovador de Formosa fue al encuentro de Fernández Patri junto en compañía del dirigente Catalino Núñez, oriundo de Fortín Sargento Primero Leyes, con el que viene trabajando insistentemente desde el año pasado.
“En un momento de gran desplazamiento de actividades turísticas en la provincia, apoyadas en las gestiones de Ramiro, quien viene coordinando varias actividades que tienen que ver con el turismo provincial, considero significativo apuntar al recupero edilicio de lo que fue este fortín, que en realidad era una especie de rancho grande o posta”, contextualizó el diputado que en Formosa integra el espacio político que a nivel nacional lidera Sergio Massa.
“Es parte de la historia grande de Formosa y muy ignorada por los formoseños; debemos buscar la manera de recrear los objetivos que tuvo, lo que fueron capaces de hacer nuestros hombres en su defensa y transmitir a los más jóvenes ese valor y ese altruismo. Entonces, combinando varias actividades al mismo tiempo es posible contribuir con la gente de esa zona que, al recibir la presencia de turistas puede ser preparada para comercializar gastronomía y ofrecer un lugar de descanso, además de la exposición con fines comerciales también de artesanías autóctonas”, sostuvo el legislador peronista del Frente Renovador.
“Estamos trabajando en un proyecto que tiene esos objetivos y pretendemos que se constituya en un aporte a los cien años del ataque”, planteó, tras revelar que esta iniciativa le fue dada a conocer a Massa. “Se mostró muy interesado en la historia, pero después no dejó de apoyarme y ponerse a disposición, cuando accedió a todo lo referido a los objetivos turísticos”, detalló

RESEÑA
La llamada masacre de Fortín Yunká, también conocida como “el último malón” tuvo lugar el 19 de marzo de 1919, en lo que hoy es Fortín Sargento primero Leyes, en el centro de Formosa, sobre la frontera norte a 10 kilómetros del río Pilcomayo. Llegar hasta allí era una verdadera odisea.
El territorio en esa época estaba habitado por los indios pilagas, tobas y matacos, además de tribus errantes de chunipíes (procedentes de la frontera boliviana) y macas, del Chaco paraguayo.
Fundado en 1912 por tropas del Regimiento 9 de Caballería, se transitaba por huellas de carretas rodeadas por esteros pantanosos, y su guarnición vivía en un aislamiento que sólo el deber hacía llevadero. “Yunká” dependía de la línea de fortines que servían los efectivos de “Gendarmería de Línea”.
El 16 de marzo el sargento primero Leyes llegaba con su familia a hacerse cargo del fortín Yunká. Hacía poco había ascendido y su designación de jefe del fortín le llenaba de satisfacción y alegría. Venían con él su esposa y dos hijos.
Sólo tres días después se desató la masacre: en el fortín fueron muertas quince personas: el jefe y la guarnición militar del fortín, y miembros de sus familias. El hecho fue originalmente atribuido a indígenas pilagá, sin que se hayan obtenido jamás pruebas al respecto. Como consecuencia de las represalias posteriores llevadas a cabo por tropas argentinas, un número indeterminado de indígenas resultó muerto o desplazado de sus territorios originales.
Pasó el tiempo y con él, el fortín cambió de nombre por el de "Sargento Leyes'' en recuerdo del suboficial que lo mandaba y que murió junto con sus tres hijos: María, Eduardo y Máximo.

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