JUAN Y EL VALOR DE LA PALABRA EMPEÑADA

LOCALES 10 de junio de 2019 Por
Juan Larrea representa la vieja militancia, la del contacto directo con el vecino y sus problemas, pero principalmente la del compromiso y la palabra empeñada. También, y tal vez sobre todo, el justificativo de que no todo están tan podrido en una actividad tan denigrada en los últimos tiempos, por la conducta rastrera de sus actores.
JUAN

Entre la ausencia de recursos y su clara naturaleza solidaria, este peronista de ley insiste con una práctica que la gran mayoría de sus compañeros cambió por las poderosas 4 x 4, los vales de combustibles, o las bolsas con mercaderías, entre muchas otras formas de dádivas que el dinero permite.
Aunque la teoría política que lo estimula sólo está presente en el discurso de sus grandes líderes locales, a quienes respeta y honra con su reconocida lealtad, Juan prefiere seguir caminando las calles, abriendo puertas y hablando directamente a los ojos.
Lo único que lo vincula con los demás es el uso de las redes sociales, aunque desde una práctica muy básica.
“Llegando de Villa del Rosario; el cariño, la lealtad de los amigos y compañeros que se convocan para acompañar esta gesta política te hacen olvidar de las recomendaciones médicas; la llovizna no se siente”, escribió en Facebook, justo encima de una foto que lo exhibe montado en su pequeña moto, y casi irreconocible detrás del casco de siempre.
Orgulloso, agrega: “Un militante acostumbrado al cara a cara, codo a codo con el que más necesita; no espero afiches, remeras, gorritos, u otros insumos para la campaña; solo confío en la memoria de la gente y de los amigos, también en la necesidad de seguir siendo un servidor, pero con un poco más de posibilidades para que el vecino se vea representado”, plantea con la firme convicción de que como concejal las posibilidades de ayudar serán mucho más importantes.
Remata, como lo haría cualquier político de ley, convencido de su compromiso, pidiendo el voto: “Si usted piensa y cree lo mismo que yo, tiene una opción; el 16 de junio vote al sublema “3 Banderas” del Partido Justicialista”.
Y aún más empuje: “Con tu voto voy a ser el concejal del pueblo; un gran abrazo de amor, de fe y esperanza. Yo soy lo que digo, mi palabra es un documento”, tira con humildad y enorme creencia, recostado en su reconocida hombría de bien, pero sobre todo en los ideales que desde siempre tiene metido en las venas, con la formas de valores que supo cosechar en el seno familiar, los mismos que pretende inculcar a sus vecinos, claro, desde la motito y su palabra.

Boletín de noticias