Organizaciones ambientalistas internacionales podrían exigir el traslado de Unitàn

LOCALES 11 de septiembre de 2019 Por
En las últimas horas, varios pobladores volvieron a levantar la voz contra la taninera, y recordaron los males de siempre, generados en su interior para industrializar la madera proveniente de los montes formoseños. Ahora la queja apunta también a la permanencia de una zona liberada en torno a la planta fabril, donde decenas de grandes camiones que transportan enormes rollizos se adueñan del espacio público produciendo todo tipo de peligro.

Vecinos preparan una campaña, para sensibilizar a las autoridades provinciales y municipales y así conseguir el traslado de Unitàn, fuera del ejido comunal. El concejal Fabiàn Olivera mantuvo varias reuniones con familias de los barrios aledaños, quienes se mostraron muy molestos por la calidad de vida que mantienen hace décadas, pero también por la desidia de las autoridades.
La vieja fábrica inglesa, radicada hace casi un siglo, sobre la ribera del río Paraguay, metros antes del inicio de la avenida Napoleón Uriburu, no para de constituirse en noticia cada tanto. Como si se tratara de un fenómeno inerte, la frecuencia del reproche social se acorta cada vez más, y en cada regreso presenta características tan novedosas como agresivas. Esta vez, la noticia es que varios pobladores de la zona donde está enclavada la fábrica, comenzaron a armar una agenda de actividades con el objetivo de pedir formalmente a las autoridades provinciales, el traslado de la planta.
Nada cambian, respecto de las razones que tienen en cuenta para motorizar el proyecto: ruidos molestos, olores nauseabundos, y las pequeñas partículas que transporta el humo que emanan las enormes chimeneas, a las que identifican como muy perjudiciales para el sistema respiratorio y para la piel.
Este miércoles, varios pobladores volvieron a dar la cara, en medio de gestos adustos y un lenguaje tan coloquial como agresivo contra la firma y la quietud oficial.
“Tengo más de 60 años; mi papa trabajo mucho tiempo acá y conozco muy bien su funcionamiento. Todo se pone en funcionamiento con la quema de quebracho, pero el hollín que arroja nos destruyó; todos mis hijos tienen problemas bronquiales, algunos en gravísimo estado; esto no tendría que estar acá, contamina el aire, la tierra, yo no soy ingeniera, pero se debe hacer algo para cuidar nuestro medio ambiente, dentro de 50 años vamos a morir contaminados o simplemente ya no vamos a estar”. La que habló fue Sarita, una vecina del barrio San Pío X.
Ella tiene una mirada determinada y fija. “Se tiene que trasladar a otro lugar donde no contamine; yo también estoy contaminada y tengo un grave problema de salud”, aseguró.
Eduardo vive hace muchos años en una modesta vivienda ubicada a la vera de la avenida Napoleón Uriburu, y ofreció su mirada. “Hay que sacar a la fábrica; por ley nacional y provincial toda empresa de estas características debe estar a 25 kilómetro de la zona urbanizada; la contaminación que proviene de lo que están fabricando es nocivo, para más, la mezcla con el azufre golpea mucho a la salud del ser humano, contamina el ambiente, el agua; sé que mucha gente del barrio murió a causa de tumores infecciosos por la alta contaminación”, planteó.
“Lamentablemente se hizo poco, no hablo solo de un grupo político sino de todos los políticos, son muy pocos los que mueven o tratan de mover y de darle una solución a esto, Formosa se agrando, Unitàn está cada día más en el centro; yo vivo hace 66 años acá, he visto pasar a gente con enfermedades, estuve en la explosión, era joven cuando exploto la caldera, mucha gente murió en esa oportunidad, estuvimos tres días en niebla, prácticamente sin ver nada, y bueno me parece a mí que la política tiene que estar, cualquiera sea el grupo se deberían unir, este tema afecta a gran parte de la capital formoseña”, consideró
Carlos, un comerciante de los alrededores también aportó su reflexión. “Tenemos un negocio de alimentos hace 6 años, y a la vista está que es contaminante, se ve el hollín, el suelo marrón del tanino, aparte muchos vecinos se quejan por el tema respiratorio, nadie vino a hablar con nosotros, no le dimos importancia en un primer momento, pero creo que las autoridades deberían encargarse, porque es un tema de vida o muerte”.
Aunque ninguno de los vecinos lo dijo, ante la necesidad de mantener todo dentro de un esquema discrecional, trascendió la integración de un grupo que promoverá acciones buscando el traslado de la planta. E inclusive, pretende tomar contacto con organizaciones ambientalistas nacionales e internacionales para robustecer los objetivos de la iniciativa.

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