Joven vinculado con el consumo de drogas apareció muerto, flotando en el río

LOCALES 26/02/2016 Por
El hecho se propaga con rapidez por las redes sociales, donde el comentario más duro tiene que ver con el silencio oficial y de los medios de comunicación tradicionales para ocuparse de lo ocurrido.
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Aunque la Policía provincial nada informo, por su canal habitual, cientos de usuarios de Facebook no dejan de “compartir” la muerte de un joven y atribuyen el final a un ajuste de cuentas, vinculado con los códigos del oscuro mundo del consumo y tráfico de drogas en la ciudad.
La reconstrucción de los datos que se proporcionan en Internet, permiten establecer que José Aquino, apodado Tibu, vivía en Carlos Girola y Carlos Ayala, en pleno barrio San Francisco y que tenía un frondoso prontuario policial por infracción a la ley 23.737 sobre tenencia y tráfico de estupefacientes.
La versión más difundida asegura que el muchacho consiguió escapar del interior de un calabozo perteneciente a una comisaria barrial y que fue muy perseguido por la Policía. Si bien no hay precisiones sobre los factores tiempo y espacio, se conjetura que el cuerpo fue encontrado esta semana, aunque resulta imposible determinar en que lugar del río Paraguay.
La preocupación de amigos, familiares y vecinos de Tibu, cuya edad no trasciende aunque a estar por algunas imágenes se trata de una persona muy joven, alcanza el grado de angustia y se detiene finalmente en la irritación ante el silencio oficial y de los medios por lo ocurrido.
“Ningún medio publicó que fue hallado flotando en aguas del rio Paraguay”, repasa uno de los textos más difundidos sobre el suceso.
“Se trata de un silencio atroz por parte de todos los medios y del gobierno”, plantea otro, luego de lo cual se interroga: “¿No habrá sido algún ajuste de cuentas?”, abriendo la hipótesis con más recorrido entre quienes se encargaron de revelar lo ocurrido.
“Joven vinculado a las drogas apareció muerto. Otra vida más producto del Estado pseudo mexicano formoseño ¿Por qué el silencio? Es una vida...”, taladra el mismo escrito.
Entre las fotos que circulan, una exhibe al joven sin vida tras ser rescatado de las aguas con parte del rostro desfigurado; un tatuaje sobre su brazo derecho, sirve para identificarlo con facilidad y para constatar, además, uno de los hábitos más frecuentes en la población adicta a las drogas.

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