Esperar al colectivo en el barro, una odisea formoseña que no para de crecer

LOCALES 13/05/2016 Por
La mayoría de las fotos que ilustran este texto periodístico fue registrada en el San Juan Bautista, pero las calles de tierra en muy mal estado, sobre todo por falta de tareas de mantenimiento, se repiten en decenas de barrios de la ciudad. Mujeres, ancianos y estudiantes forman parte de la extensa legión de afectados que, frustrados y molestos, claman respuestas oficiales que no llegan.

Las estrechas veredas sirven, en algunos casos, para llegar hasta las esquinas, pero ahí comienza concretamente el arte de mantener el equilibrio para no caer al suelo, donde la tierra convertida en barro por las lluvias y la falta de presencia municipal constituye una parte recurrente del paisaje barrial.
En la calle Salta, del San Juan Bautista, la erosión del anillo de defensa que en los últimos meses estuvo levantándose, se parece mucho a una pequeña montaña que se desploma por falta de compactación. Los pobladores deben convivir ahora con el desplazamiento del barro que viene del terraplén, mientras el proyecto de levantar las barreras pierde su objetivo porque los ingenieros no toman la precaución de solidificar el talud que rodea a los vecinos de la zona.

Te puede interesar