Giro en el mercado tecno: cuánto costará el iPhone 15 tras la quita de aranceles y los primeros detalles del iPhone 18
En medio de un escenario de reacomodamiento económico y bajo la premisa de apertura comercial que impulsa el Gobierno nacional, el mercado de la tecnología de consumo se prepara para una transformación en sus listas de precios. La noticia más relevante para los consumidores argentinos llega de la mano de la eliminación de los aranceles a la importación de celulares, una medida que promete impactar directamente en el valor de venta al público de equipos de alta gama, como los dispositivos de Apple.
El vocero presidencial, Manuel Adorni, confirmó que este desmantelamiento de las barreras arancelarias se ejecutará en un esquema de dos etapas. La primera fase, prevista para mayo de 2025, reducirá la alícuota del 16% al 8%. El paso definitivo se dará en enero de 2026, momento en el cual el arancel caerá del 8% al 0%. A esto se suma una reducción de impuestos internos y un pedido explícito del Ejecutivo a las provincias para que eliminen el cobro de Ingresos Brutos, que hoy representa un 5% promedio sobre el costo final.
El impacto en el bolsillo: el caso del iPhone 15
Si bien la medida abarca a todo el sector, la atención se centra inevitablemente en el iPhone, uno de los productos más aspiracionales en la Argentina. Según las estimaciones oficiales, se proyecta una baja de al menos un 30% en el precio final. Para dimensionar el cambio, basta con observar los valores actuales en plataformas como Mercado Libre, donde un iPhone 15 base de 128 GB oscila entre $1.600.000 y $1.800.000, mientras que las versiones Pro y Pro Max superan cómodamente los dos millones y medio de pesos.
Con la aplicación de la nueva normativa, la estructura de costos se modificaría sustancialmente. Un iPhone 15 estándar podría descender a la zona de $1.190.000, mientras que el modelo Plus pasaría de casi dos millones a $1.365.000. En la gama más alta, el iPhone 15 Pro, que hoy ronda los $2.200.000, podría conseguirse por $1.540.000, y el Pro Max vería su precio recortado de $2.500.000 a $1.750.000. Estas cifras, calculadas sobre valores de mayo de 2025, plantean un escenario mucho más competitivo para el acceso a la tecnología.
Mirando hacia el 2026: qué se sabe del iPhone 18 Pro
Resulta curioso que la eliminación total de los aranceles, programada para enero de 2026, coincida con el año en el que Apple planea lanzar su generación 18. Mientras los usuarios argentinos sacan cuentas para acceder al modelo 15 o 16, desde Cupertino ya se filtran los detalles de lo que será el iPhone 18 Pro, un equipo que llegaría al mercado local con las nuevas reglas de importación plenamente vigentes.
Contrario a lo que muchos podrían esperar, las filtraciones más recientes sugieren que el iPhone 18 Pro no traerá una revolución visual drástica. La narrativa actual apunta a que Apple mantendrá la silueta general, la ubicación de los botones y la ergonomía que veremos en la generación del iPhone 17 Pro. La estrategia parece centrarse en la sofisticación interna y la experiencia de la pantalla más que en un rediseño exterior llamativo.
Refinamiento sobre reinvención
Esta decisión se alinea con la filosofía histórica de la compañía de implementar evoluciones incrementales en el diseño industrial, especialmente en los años previos a transiciones mayores. El objetivo no es que el teléfono se vea radicalmente distinto a la distancia, sino que se sienta más pulido al usarlo. Los cambios visibles estarían concentrados en áreas específicas, como la parte superior del display y el comportamiento del sistema de cámaras, priorizando la limpieza visual.
No obstante, similitud no implica estancamiento. La gran apuesta de diseño para el iPhone 18 Pro reside en la tecnología Face ID bajo pantalla. Los rumores indican una progresión hacia una implementación parcial que reduzca la huella visible de los sensores. Esto resultaría en un recorte mucho más pequeño en la parte superior, permitiendo una pantalla menos interrumpida sin sacrificar la fiabilidad y seguridad del desbloqueo facial, un desafío de ingeniería considerable dado que los sensores deben funcionar a la perfección en cualquier condición de luz.
El futuro de la Isla Dinámica y la pantalla
Muchos usuarios se preguntan si este avance implica el fin de la “Dynamic Island”. La respuesta, por ahora, es negativa. Apple no eliminaría esta función, sino que la reduciría en tamaño. Al ocupar menos espacio, la Isla Dinámica se mantendría como un elemento funcional de la interfaz, respondiendo al feedback de los usuarios sobre la obstrucción de la pantalla, pero conservando una característica que ya está profundamente integrada en el software.
Respecto a las dimensiones, todo indica que se mantendrán los tamaños de pantalla de la clase Pro y Pro Max actuales. Apple parece estar enfocada en mejorar la estructura del panel y la eficiencia energética en lugar de alterar las proporciones físicas del dispositivo. Aunque no se esperan reducciones dramáticas en los biseles, la disminución del área de los sensores superiores podría tener un impacto visual mayor en la inmersión del usuario que un simple afinamiento de los bordes.
En cuanto a su llegada, Apple mantiene su tradición de presentar sus buques insignia en el inicio del otoño del hemisferio norte. Aunque existen especulaciones sobre un posible ajuste en el calendario de lanzamientos para 2026 —quizás separando los modelos Pro de los estándar—, lo seguro es que el iPhone 18 Pro será el ancla de la propuesta premium de la marca para ese año, un momento en el que, si la economía local acompaña, los argentinos podrían acceder a él sin la carga arancelaria histórica.